sábado, 5 de julio de 2008

Violencia juvenil: ¿Juventud Divino Tesoro?

Dibujo: Ramiro Vitanzi
Por Yanina Miranda

Es un problema social grave que implica a muchos factores: familia, escuelas, espacios públicos, sociedad. Existe una crisis institucional que indirecta o directamente decanta en este fenómeno, la violencia.


Este tema no es algo aislado, todo fenómeno emerge de una multitud de causas. Esta violencia es la generada por la propia sociedad y los fenómenos de exclusión que ella implica: una historia que nos marca, una población cada vez mas marginada ( y también se debiera decir automarginada) , desocupación que implica inseguridad ligada muchas veces a la violencia, la falta de contención y estrategias practicas desde los establecimientos educativos, la falta de voluntades políticas desde lo público; la falta de interés y la indiferencia social en el abordaje participativo en estas situaciones. Este es el presente que pareciera estar fuera de toda posibilidad futura, es el que absorben tanto niños como adolescentes. Están expuestos a una realidad que para reinvertirla necesita un análisis profundo y una intervención no solo del estado sino desde lo participativo, es decir comunitario.

Francisco Pavlin, sociólogo de la ciudad de Viedma, interpreta que desde la década del 70 la violencia esta trazada bajo el signo de la exclusión, no necesariamente a la pobreza, pero la exclusión viene hacer como el clima de la época, que se presenta con una crisis institucional mas amplia y la ausencia del estado en una planificación, que es acarreado hasta nuestros días.

“Tiene que ver con el espacio que se les da a los chicos en la sociedad”, comentó Luis Norberto Rosas, preceptor del C.E.M N° 91 y prosiguió: “Eso es algo mal hecho de la democracia, existe el ciudadano, aquel hombre que camina por la calle derecho, que apela a la constitución nacional, a la legislatura, que apela a la justicia. Y el adolescente, al ver este condicionamiento que tiene en la no participación, al no ejercicio de su ciudadanía, se va retrayendo”.

Frente a la violencia juvenil, ya sea delictiva o no, muchas veces se puede escuchar decir: “Es porque estaba drogado”, “Le pegó porque estaba drogado, o alcoholizado”. ¿Pero el por qué de la violencia se responde con esto? ¿Si no existiera la droga y el alcohol, no existiría violencia juvenil? “Tanto la droga como el alcohol son desinhibidores, potencian algo que igual se activa, por toda la crisis social, es algo que ya esta” respondió a estas preguntas el sociólogo Pavlin.

Rosas llama a esto desligarse del problema con la inmediatez. “El pibe es chorro, el pibe se droga”.

La sociedad tiende a negar ciertos problemas, o a simplificarlos buscando responsables que les deleguen de una manera el compromiso que cargan, mejor dicho que cargamos, como actores que hacemos al funcionamiento de una sociedad.


Medios y Exhibicionismo


El uso de las nuevas tecnologías que nos permiten acceder rápido a los materiales en cuestión de comunicación y demás, también es una forma de gestar la nueva moda que se da a través de ésta posibilidad. Filmar las peleas desde cualquier celular, subirlas a la Web, y adquirirlas desde cualquier medio, pareciera ser la nueva forma de exhibir y fomentar la violencia.

Un problema mediatizado a través de nuevos códigos que se están gestando a través de los medios. Un estallido de imágenes y sonidos que trae consigo la cultura audiovisual con un contenido simbólico constituido desde una lógica mercantil, en donde desde algún que otro noticiero la fomentan sin explicación alguna de la realidad del problema, aparece, desaparece y a otro tema.

Un mundo creado en lo irreal pareciera formar parte del escenario cotidiano de la vida. Filmar a un grupo de adolescentes pegándose y luego subirlo a alguna página de Internet, tiene un significado en donde los valores y la cultura están cambiando y la solución a este problema no viene de la mano de esta industria audiovisual, que responde solamente a intereses económicos.

A partir de los medios masivos de comunicación se construye un contenido simbólico que la sociedad consume. Los medios tienen un discurso que como ya expliqué anteriormente responde a intereses económicos, construyen ese discurso meramente consumista. Refiriéndome a esto, a qué parte de responsabilidad cargan los medios, Luis Rosas opinó: “los medios no fomentan la violencia, lo que pasa es que de los espacios de normas y valores, no generamos un ser humano crítico. La televisión te captura, pero ese no es el problema, es cómo vos tomás lo que vez en la televisión”.


La escuela: ¿segundo hogar?


Los centros educativos son los que mayoritariamente expresan esta crisis que tiene como actores a los niños y adolescentes. Lugares donde se potencia esta problemática.

Pero primero para poder desarrollar el tema es necesario explicar que la educación no viene solamente de la mano de la escuela, en primera instancia viene de la familia. Y algo que me resultó llamativo es que algunos estudiantes entrevistados, relacionaron la violencia con una ausencia familiar, una ausencia desde la escuela y lo mismo con la sociedad.

Cada familia es particular y actúa según sus condiciones sociales y económicas, es una institución muy compleja. Pero desde las escuelas cuando surge una situación de violencia, llaman a los padres de los involucrados ¿Y qué pasa cuado la familia esta ausente?, ¿El problema se olvida? Aquí es donde caemos en el rol de los establecimientos educativos. Con respecto a esto Rosas pregunta “¿cómo puede ser que exista en los secundarios 5, 6, hasta 8 primeros, y nada más halla dos quintos?”. Ésta pregunta se emana con las anteriores para plantearnos cuál es el rol de la escuela.

Llamamos segundo hogar a este espacio ya que es el lugar de crecimiento de valores y normas que necesitamos para actuar en la sociedad. Pero en estos casos no están preparados, porque si lo estuvieran directamente, no existiría el problema, no se hablaría, o por lo menos no se citaría este lugar en el desarrollo de este informe.

Javier Saldias es el padre de Pablo, victima del caso Junior (Masacre en la escuela Islas Malvinas de Patagones en el año 2004), actualmente preceptor del C.E.M N° 4y del C.E.M N° 18, en su análisis sobre la cuestión explicó que la solución debería darse en un proceso lento en el cual se reformule para qué esta la escuela, ya que esta dado como una cuestión de obligación que no responde el cómo, por qué y para qué, lo único que importa es la acreditación. “No importa el medio, lo importante es llegar. Hay un proceso extremadamente resultadista, es decir, valgo tanto acredito tanto.”

Desde ésta perspectiva, las escuelas no están definidas como centros de aprendizaje, sino como lugares de obligación, donde la contención es mínima. Un docente tiene a cargo un estimado de 30 alumnos por aula, y la realidad es que ese docente tiene una carga horaria en la cual se distribuye por más de una escuela y en definitiva es imposible que el profesor abarque una práctica pedagógica completa. Eh aquí la necesidad de mas profesionales, conjuntamente para abordar los problemas que se gestan en los grupos. También los jóvenes necesitan de canales de expresión, talleres de plástica, música, gimnasia que en el sistema educativo actual no se priorizan.

Estamos hablando de políticas educativas, que tienen que ver también con políticas económicas. Es decir capacitar a los docentes para que puedan abracar estos problemas requiere de más profesionales, incrementar un grupo operativo de psicólogos y pedagogos, lo mismo. Hay que analizar qué apoyo se le esta dando a la educación, que respaldo tanto económico como humano, para poder logra que el término “segundo hogar” se cumpla.


Bulling: Es una palabra en inglés, que se utiliza como termino para designar el comportamiento del insulto verbal, agresión física de uno o varios niños hacia otro.

Es un determinado comportamiento que tiene ciertas características: la víctima, el débil, frente al acoso verbal del fuerte que se impone sobre éste y la repetición de esta acción durante un tiempo dilatado.

El término “bulling” se da en el escenario público, que es la escuela, ya que es el lugar de interacción de ellos, la escuela es donde se manifiestan todas estas resultantes de una crisis social y cultural. La palabra “desigualdad” es una abreviación para contextualizar el fenómeno. Según Fransico Pablin el hombre se construye a través de las diferencias del otro, la exclusión es el conocimiento del uno sobre el otro, con negación y humillación. Según el sociólogo la discriminación y la estigmatización es una forma de reconocimiento.


Desde un punto de vista


Camilo Paz estudiante de segundo año del C.E.M Nº 91 : “La violencia se da porque los padres no les dan bola y en la escuela hacen como que no pasa nada, hacen un llamado de atención pero no se dan cuenta que la cosa sigue afuera…” “Se da mayormente por la discriminación entre barrios y por el estatus social”

Francisco Pavlin, sociólogo: “La violencia se da en la sucesión de incluido- excluido. La solución esta en una política institucional, en reformar las instituciones con voluntades políticas…” “Es necesario una participación civil”

Javier Saldia, preceptor del C.E.M N° 4 y el C.E.M. N°18: “la violencia juvenil tiene que ver con la marginación y la auto marginación” “ son problemas de convivencia que tienen que ver con intolerancia.” “es la transferencia de un montón de problemáticas sociales”.

Luis Norberto Rosas, Preceptor del C.E.M N°91 y profesor de historia: “La escuela con el tiempo de alguna manera va confirmando y reafirmado las desigualdades sociales” “Este problema tiene solución desde lo institucional”.