lunes, 26 de enero de 2009

Humanidad y religión

El evangelismo
la devoción popular
-------
Desde siempre las religiones han sido el aspecto central en el proceso de identificación de grupos sociales e individuos. En los últimos años las religiones han aumentado de manera considerable, cada una con sus creencias. El evangelismo es uno de los fenómenos sociales que crece con mayor rapidez y aceptación en la actualidad.
*Por Marcos Saldaña






Existen tantas religiones y creencias como grupos sociales y culturales hay en el mundo. Rituales teológicos que varían según las culturas. Procesos que engloban rituales culturales y sociales de diferentes tipos, que conforma cada creencia en particular y distinta a las otras.

Una de las religiones más “globalizadas” en el mundo es el catolicismo occidental, que se ha expandido durante muchos años en distintos puntos y que ha tenido un rol preponderante en las decisiones sociales y políticas mundiales, hoy se ve casi igualado en cantidad de fieles por el evangelismo.

Este gran fenómeno ya no es el mismo que hace dos décadas atrás, cuando comenzaron a proliferar las iglesias evangélicas de variadas doctrinas y metodologías.

Éstas se expanden de manera contundente en distintos puntos del país, congregando a miles de creyentes que buscan respuestas a muchas cuestiones de sus vidas. Este proceso tiene que ver con “los problemas que trae consigo la actualidad y que necesitan ser explicados de alguna u otra manera”, también como “lugar de refugio a la realidad de la que somos parte” nos comentó un joven de 28 años que prefirió reservar su identidad, pero al que llamaremos simbólicamente, “Luís”. Él nos afirmó haber practicado el catolicismo años atrás, pero explicó que “si bien soy cristiano, la iglesia católica a la que iba era como que me daba una sensación de tristeza y dolor, y en la evangélica que estoy ahora es más alegre, desde las alabanzas hasta el ambiente familiar que se genera”.

La Fe configura uno de los arraigamientos más comunes de la humanidad, que necesita creer en algo o alguien, muchas veces ausente físicamente. Esa gran identidad evangélica va creciendo al compás de un abultado cambio social y cultural, donde la religión conforma un aspecto apropiado para construir identidades individuales y colectivas, mediante un tipo ideal determinado, con pautas y normas simbólicas establecidas que de manera directa o indirecta condicionan las conductas de las personas.

Este gran crecimiento evangélico no se limita a determinadas clases sociales, lugares y fronteras, sino que se expande llevando “la palabra” a todos los sectores, generalmente sectores populares.

Es la religión que se caracteriza como la Fe de los sectores populares, de las clases bajas, donde las personas son las protagonistas de los cultos, pregonando sus historias de vidas y compartiéndolas con el resto.

La conceptualización del término “Evangélico” hace referencia a la creencia de que Jesús es el Salvador. La raíz de su concepto proviene del griego "Euangelion" (Evangelio) o buenas nuevas, de eu- "buen" y angelion "mensaje". Es decir que ser evangélico, entonces, es actuar, basarse y pregonar las buenas nuevas del Nuevo Testamento.

De ello se trata, el evangelismo predica el nuevo evangelio, el que fue escrito después de Cristo, por sus apóstoles, por ello muchas de las iglesias de esta religión son apostólicas.

“Muchas iglesias evangélicas parecen ser una secta” comentó una mujer que practica el catolicismo y que reservaremos su identidad para evitar controversias. Estos comentarios son muchas veces repetidos casi despectivamente por practicantes de ambas religiones.

Mientras “Luís” afirmó haber dejado el catolicismo para ingresar al evangelismo porque le significo creer con más fuerza y tener más cercanía a Dios, la mujer católica insinuó que no se cambiaría de religión porque explicó encontrar en el catolicismo “la paz con Dios y sus pares”.

Por otra parte, “Luís” demostró su identificación con el evangelismo cuando nos comentó sobre los cultos que se realizan una o dos veces por semana, “allí es donde se siente con gran fuerza el evangelismo, el contacto con el `Espíritu Santo´ y la paz interior”.

Evangelismo comarcal

En la comarca Patagones y Viedma se registra un gran crecimiento de la religión evangélica, específicamente en los barrios periféricos de ambas ciudades. Esto confirma, en parte, que el evangelismo es la religión que está ganando popularidad en las clases medias y bajas.

En un relevamiento efectuado hace menos de año, se precisó que existe una iglesia evangélica por cada barrio, aunque están las excepciones donde no las hay. En Carmen de Patagones se registró un gran número de modestas iglesias evangélicas a las que acuden como mínimo cincuenta personas. Lo mismo ocurre en la ciudad de Viedma. En algunos barrios de Carmen de Patagones se sitúan hasta tres iglesias de religión evangélica ubicadas a muy cortas distancias unas de otras.

Un promedio de aproximadamente sesenta iglesias evangélicas se sitúan en la comarca Patagones y Viedma, entre pequeños y grandes templos, donde cada una tiene su número de fieles y seguidores.

Metodistas, pentecostales, protestantes, apostólicas, misioneras y restauradoras son algunas de las diferentes “líneas” del evangelismo, cada una con sus normas, reglas, metodologías y creencias. Muchas de estas iglesias integran grandes grupos evangélicos que se expanden por distintos lugares del país.

Medios y religión

En la actualidad la religión evangélica ha construido una identidad muy fuerte en relación con otros cultos, esto se debe en gran parte por su participación e interacción con los medios de comunicación masivos.

Programas televisivos, radiales, inclusive canales y radios propios aportaron a que distintas congregaciones evangélicas ocupen el lugar que hoy tienen dentro de una sociedad sumergida en una difícil realidad.

Si bien, el catolicismo ha utilizado estos medios para expandir su creencia, el evangelismo lo ha hecho de manera más considerable, mediante todos los formatos y géneros posibles, diarios, revistas, radios, tv, libros, etc.

En nuestro país, el evangelismo comenzó a distinguirse en la década del `80 con la aparición de referentes no católicos en los medios de comunicación, logrando así convocar a multitudes de diferentes lugares de la Argentina. La proliferación del evangelismo, como así también otros cultos no católicos alejados de su institucionalidad que hacen interpretaciones particulares de la Biblia, se viene gestando desde hace veinte años atrás, cada vez congregando a más personas libres y aptas de elegir en qué creer y de qué manera.