jueves, 24 de abril de 2008

La situación real del campo en la región: La gota que colmó el vaso

Dibujo realizado por Ramiro Por Lorena Suárez urmalova@hotmail.com

El conflicto vivido el último mes entre el campo y el Gobierno nacional ha generado diversas y cambiantes opiniones en la población. Y es que si bien gran parte de la gente apoyó en un principio las medidas de fuerza adoptadas por el campo, esto cambió con el correr de los días, cuando en las pantallas de los televisores se veía como los productores rurales tiraban los alimentos a la vista de todo el mundo.
Una de las actitudes más extrañas fue la que adoptó el Gobierno nacional, el cual permitió que esto continuase aún con el riesgo del desabastecimiento, que se concretó con el correr de las semanas, en lugar de frenar las medidas de suba de retenciones y sentarse a negociar con los ruralistas.

En el plano local


Desde hace algunos años los productores rurales de la zona tanto del partido de Patagones como de las zonas aledañas de la ciudad de Viedma sufren una terrible situación climática que complica la producción zonal. Por esto realizaron reiteradas solicitudes al gobierno local a fin de que el mismo interceda en el ámbito nacional, sobre todo por los costosísimos impuestos y tasas viales.
Si bien por este motivo los ruralistas locales no reaparecieron manifestándose en torno a sus necesidades, las medidas adoptadas por las cuatro entidades más importantes del campo a nivel nacional con motivo de la suba por parte del Gobierno en las retenciones a los productores de la soja y otros cereales, dio impulso para que los ruralistas de la zona iniciaran una movilización.
En un principio estas manifestaciones se realizaron en adhesión a los productores afectados, pero luego de diversas asambleas, los productores comenzaron con las medidas de fuerza por la problemática de la zona en particular, lo que generó ideas encontradas dentro de los propios productores, que pertenecen a distintas agrupaciones.
Dentro de las manifestaciones, que comenzaron con el corte de ruta a la altura del paraje La Querencia en la ruta nacional Nº3, hubo varias posturas tomadas. Por un lado la Sociedad Rural de Patagones se aunó con su par de Viedma y realizaron diversos cortes en la zona de IDEVI y la entrada al frigorífico local, mientras que los ruralistas del interior del partido, tanto de Villalonga como de Stroeder, se manifestaron en las entradas de sendas localidades.
Finalmente y tras una asamblea celebrada en la localidad de Stroeder, en la que solicitaron la presencia del intendente municipal Ricardo Curetti, los productores rurales lograron conseguir una audiencia con autoridades provinciales con las cuales realizaron durante dos días consecutivos mesas de trabajo en la ciudad de La Plata donde plantearon la situación que viven los productores rurales y las posibles soluciones.

Los productores locales y la agricultura


Por las condiciones climáticas de la zona dentro de las leyes provinciales referidas al agro, la única producción posible es la ganadería, ya que la inestabilidad del clima no permite asegurar que la siembra se pueda llevar a cabo. Pero la ganadería es mucho más costosa y requiere de mucho más tiempo para que el productor pueda tener una recuperación económica. Por este motivo los productores locales se arriesgan a sembrar, aún cuando no cuentan con una normativa que los respalde ante posibles pérdidas las cuales fueron una constante durante los últimos años debido a la sequía.
Esto provoca también que todos los programas de subsidios y créditos estén destinados pura y exclusivamente a la cría de animales y no para la compra de insumos para la siembra y la cosecha.
Este es el motivo por el cual los productores locales manifiestan la necesidad de un canal de riego en el partido de Patagones, por lo que se insiste con el proyecto ProRiego General Conesa-Guardia Mitre-Patagones, del cual recién ahora se están realizando los estudios de prefactibilidad.
Pero, de ser viable este proyecto, la puesta en marcha tardaría más de 10 años por lo que durante este período los productores continuarán sembrando con la esperanza de que llueva para poder hacer la diferencia.
La realidad es que la cría de un novillo para la venta de consumo tiene un tiempo estimado de tres años desde su nacimiento. Durante este lapso el productor debe alimentar, criar y curar al animal. En el caso de nuestra zona esto es un trámite muy costoso teniendo en cuenta que en los últimos dos años, debido a la sequía, no creció el pasto y esto obliga a alimentar al ganado con alimento balanceado.
En este marco es mucho más conveniente para el productor dedicarse a la agricultura ya que ésta da sus frutos con sólo un año de trabajo, aunque esto signifique una posible pérdida ante las constantes sequías.