jueves, 27 de noviembre de 2008

Umbanda: Un universo de rituales, espíritus y videncia


Por Yanina Miranda


Existe en la actualidad una diversidad de religiones en nuestro País, expresiones culturales que proceden de la conjunción de diferentes prácticas que con el paso del tiempo se han determinado como tal. La videncia es una práctica que, auque crea mucho escepticismo en la sociedad, es muy consultada por esos mismos escépticos, la religión que se desprende de aquí, es la Umbanda.

Desde el primer momento la videncia fue el unto de partida para desarrollar esta investigación y se buscó a alguien que realice esta práctica, lo llamaremos “Juan”. Nos explicó que desde muy joven realiza la videncia y la religión que los instruyó es la Umbanda, una religión afro-brasilera.

A partir de aquí nos interesó indagar en esta religión, que en la sociedad argentina esta teniendo una gran repercusión. Varios templos se encuentran en la actualidad y rigen esta práctica.

Su presencia en el país data de la década del ´60 de la mano de la corriente inmigratoria brasilera y uruguaya. Pero no sería hasta entrada la democracia cuando comienza a desarrollarse en su máxima expresión. Su expansión en la Argentina está relacionada con el hecho de que las mismas proporcionan un marco institucional y una síntesis viable a creencias y prácticas religiosas previamente presentes en los sectores populares de nuestro país como las visitas a “curanderos” y “videntes“ buscando ayuda para la solución de problemas.“Yo ayudo y oriento a las personas”, declaró nuestro referente Umbanda y agregó “Por día atiendo entre 15 y 20 personas”.

Nos explicó que hay mucha gente que necesita de su servicio, que necesita saber su futuro o que siente que alguien ha hecho alguna brujería y lo solicitan para arreglar los problemas. Nos explicó que la gente tiene una necesidad de ver su futuro "las personas cada vez están más inseguras de emprender un proyecto, inseguras de diversas cosas, y les cuesta encontrar un camino".

"Yo atiendo desde la vecina hasta médicos, empresarios, abogados, no importa de que clase social pertenezcan, cualquiera puede necesitar de esta ayuda", dijo Juan.

Comienzo de la creencia


Según cuenta el mito popular su origen se dio en una sesión espiritista en Río de Janeiro en 1908, en la que un joven había sido invitado para tratar de solucionar algunos problemas extraños que venía manifestando. En la mesa, el muchacho llamado Zélio de Moraes incorpora en su cuerpo el espíritu de un caboclo, un indio que por ser considerado “atrasado“ fue invitado a retirarse. El Caboclo de las Siete Encrucijadas persistió y se presentó como el fundador de la Umbanda, un nuevo culto destinado al beneficio de sus hermanos y a la práctica de la caridad, con una fuerte base en el Evangelio de Jesús.

Las religiones africanistas están basadas en la existencia de una escala de entidades con distinto grado de evolución espiritual. Olodumare, que sería Dios. Crea el universo y lo deja en manos de entidades africanas, Orixás. Cada uno de éstos tiene dominio sobre un elemento de la naturaleza o de la actividad humana. Para algunos, serían mensajeros de Olodumare; para otros, sus partes constituyentes. Por debajo, se encuentran los guías espirituales de la Umbanda: espíritus de indios y esclavos africanos viejos. Más allá, están las representaciones de la Kimbanda, Exú y Pomba Giras, espíritus de marginados y rebeldes castigados y torturados por entregar sus creencias.

El umbandismo no practica un culto directo a los Orixá, sino que lo hacen a través de los guías espirituales. Los templos umbandistas abren sus puertas para las sesiones de caridad en las que los caciques (sacerdotes) reciben en sus cuerpos a los espíritus de indios y de esclavos negros que dan consejos a las personas que buscan su ayuda para solucionar problemas de salud, trabajo o amor. Todos los caciques, como todos los creyentes, son hijos de un supremo en particular. Es por esto que se conocen socialmente como, por ejemplo, “María de Iemanjá“ (María hija de la Orixá del agua salada) o “Santiago de Ogum“ (Santiago hijo del Orixá guerrero). En total, se conocen 601 Orixá. Pero a los que generalmente se le rinde culto son a Bará, Ogum, Xapaná, Odé, Ossaín, Xangó, Iemanjá, Obá, Otim, Oiá, Naná, Oxum, Iansá, Oxalá e Ibejí.

El Ritual


El sacrificio de animales es uno de las mayores supersticiones que hay con esta religión. En la Umbanda no se matan animales nos explicó Juan. Todas las ofrendas que se realizan a los objetos son naturales, haciendo honor a cada uno de los elementos de la naturaleza que representan. Igualmente existen otras religiones afroamericanas, como por ejemplo la Kimbanda o el Batuque, en las que sí se sacrifican animales y esto es reconocido por los mismos religiosos, quienes no ven el sacrificio como algo macabro.

En el ritual todos están vestidos de blanco. Las mujeres con largas y almidonadas polleras. Los hombres con túnicas y pantalones. “El blanco significa pureza y la Umbanda es pura y natural”, agregó nuestro entrevistado. Todos están descalzos. La defumación (depuración) de la sala es lo que continúa. “Hay que equilibrar las energías“. La mezcla de incienso, mirra y benjuí inunda la sala, generando un ambiente propicio “para la llegada de los guías espirituales a la Tierra”.

Las voces de las mujeres resaltan del resto con cantos afrobrasileros. Una misma canción empieza, termina y vuelve a comenzar.
De a uno, todos se acercan al altar. Se acuestan boca abajo en el piso y cumplen con la batida de cabezas (reverencia sagrada).

La música empieza a incrementar y es cuando uno de los Pai (guía espiritual) entra en trance y el ritual esta teniendo su efecto en el cambio de espíritu. Ese es el momento en el que los demás alaban al Pai, lo rodean y le rinde las ofrendas que pueden ser desde víveres, cigarrillos, alcohol. “Entre mejor ofrendas, más protección y beneficio vas a tener del guía espiritual”. El ritual culmina cuando el cuerpo sale del trance, cada uno vuelve de apoco a su lugar.

Esta religión tiene su fuerte arraigo en Brasil, pero en Argentina esta teniendo una gran repercusión. Los umbandistas se auto definen como caritativos y todos sus trabajos son para el servicio de las personas. Una religión que desprende otra cultura, otro pensamiento, un universo simbólico que determina la vida de muchas personas.