miércoles, 20 de agosto de 2008

Ricardo Marino: “El peronismo es un sentimiento, es algo que uno lleva adentro”


Por Rolando Arrizabalaga


“El peronismo es algo que uno lleva muy adentro”, dice Ricardo Marino y con esta frase se define a sí mismo y define de alguna manera estos largos años en la vida política que lo ubican en el lugar del concejal con más años dentro del Concejo Deliberante de Patagones.
Con pro y contras, con incondicionales y detractores, Marino a trascendido al tiempo, a propios y ajenos y, porque no, a sus propias limitaciones.
Hüilliches entrevistó a quien hoy es el concejal con más años dentro del Concejo Deliberante, un hecho único en la política local y uno de los pocos en el ámbito nacional solo tal vez equiparable con las sucesivas intendencias de Manuel Quindimil en Lanús.
A continuación una charla con un referente muchas veces criticado pero a la vez indiscutido del peronismo y de la política local.

Los comienzos, en Stroeder

Hijo de Evaristo duarte y de Rosa Marino, el pequeño Ricardo transcurrió sus primeros años en la vecina localidad de stroeder, en el interior del partido de Patagones. Allí acompañó a su padre, arriero de profesión. Y desde el principio también viene su ideología: “Yo vengo de familia justicialista. Desde Stroeder vine a vivir a Carmen de Patagones e ingresé a trabajar en un comercio importante de acá: P.Dichiara y Cía. En un paro que hubo en el año 70, con la CGT de Ignacio Rucci, en plena dictadura, yo solo tenía 17 años y hablé con mis compañeros a ver si podíamos adherir a ese paro para lograr un 20 por ciento de aumento. En conclusión de los 13 empleados, 11 adherimos al paro. La gente se preguntaba si había fallecido alguien por el negocio cerrado y ahí me conocieron como el autor de esa adhesión al paro”.
En esos tiempos de convulsión política e incertidumbres a nivel país, Marino comienza a erigirse como referente y en 1972, a instancias del legendario gremialista bahiense Ezequiel Crisol, es elegido con tan solo 19 años como Secretario General de los empleados de Comercio de Patagones.
“Yo no me animaba –contó Marino- porque no tenía experiencia; solamente la preocupación de hacer justicia y de lograr algo para mí y para mis compañeros. Tuve que aceptar el desafío, y el 22 de septiembre de 1972, asumí”.
A fines de ese mismo año en nuestro país comenzaron los movimientos para el retorno del general Juan Domingo Perón, exiliado en Paris, y Marino, peronista desde la cuna, no quedaría afuera.

El General, la Renovación y la política

“A partir de 1972 yo me empecé a acercar a la CGT de Patagones y al Partido Justicialista. Empecé a militar dentro del Peronismo y participé hasta que llegó el año 1983 donde ganó Alfonsín. A mi me dolió mucho eso y con otros compañeros decidimos crear una agrupación que fue APE (Agrupación Perón Evita)”, contó Marino sobre el inicio en la política, que le regalaría bastantes satisfacciones. En diciembre de 1993 Ricardo Marino ingresó al Concejo Deliberante de Patagones en el primer Gobierno de Lebed ocupando el cuarto lugar en la lista del peronismo. Claro, ésta no sería la única oportunidad, ya que renovó su banca en las elecciones de 1997, 2001 y la última vez en el 2005. Esto hace que en diciembre del 2009 Ricardo Marino cumpla 16 años consecutivos de concejal dentro del cuerpo y con esto llegarían las presidencias del cuerpo.
“Las presidencias en el Concejo Deliberante –contó Marino- llegan con el gobierno de Ramos en un acuerdo político, porque siempre el presidente sale de la lista ganadora”. De allí Marino fue presidente del Concejo Deliberante por diez años, cediendo dos veces por acuerdos políticos.

El balance

Marino habla pausado, y es una de sus características. Piensa mucho antes de responder y cuesta, a veces, sacarlo de la respuesta “de oficio”. Sin embargo en un momento de la charla su corazón de padre ablanda el discurso y da lugar al recuerdo del hijo muerto en un accidente. Una tragedia que, paradójicamente, lo llevó a impulsar dos proyectos que hoy son una realidad vital para nuestro partido: “Yo había pasado un momento muy difícil en la vida, como es perder un hijo y todo el mundo me miraba como con lastima. Yo quería superar eso, y si bien el dolor no se va, no quería ser una persona a la que le tengan lastima. Entonces un día estaba en la cama mirando televisión cuando llegaba el tren a Santo Tomé en Santa Fe y dije: ‘ese proyecto va a ser el que me saque de la situación que vivo’, y fue así porque de ahí surgió la idea de que el tren vuelva a Carmen de Patagones. “Una de las cosas que más me conmovió –recuerda- es el regreso del tren. Pero lo más importante que me ha sucedido en la vida, y que también surgió de esos días de dolor, es haber formado parte de la incorporación del partido de Patagones a la Patagonia argentina. Yo presenté el proyecto al Concejo Deliberante pero ya había distintas manifestaciones reclamando eso. En esto tiene mucho que ver Lebed, porque él ya había presentado el proyecto de Patagonia Bonaerense en la cámara de Senadores de la provincia de Buenos Aires. Con esos elementos me parecía oportuno presentarlo y también se le presentó ese mismo proyecto en una carpeta a quien entonces era gobernador de Santa Cruz y luego presidente de los argentinos, Nestor Kirchner”.

Algunos momentos de la charla no admiten otro formato que el de pregunta-respuesta.

- ¿Qué cosas recuerda de su vida política dentro del Concejo Deliberante?
- Del Concejo me quedan muchas enseñanzas, especialmente para aquellas personas que venimos de la universidad de la calle. Porque toda mi gestión ha sido en base a lo que uno aprende en lo cotidiano. Y sin desmerecer lo teórico es una escuela muy importante. A mi no me quedan resentimientos, si bien han ocurrido hechos dentro del municipio a mi no me quedan resentimientos. Al contrario, a esta altura de los acontecimientos uno quiere ser un poco docente y aunque no se lo pidan uno trata de manifestarlo igual y tratar de que las cosas vayan lo mejor posible. Hay quienes lo toman y quienes no lo toman. No veo cosas que me marquen para decir a esto no vuelvo más. Esto ha sido un aprendizaje
- ¿Y usted que cree que le va a dejar al Concejo?
- Pienso que van a quedar cosas importantes. Un hecho que marcó un hito en la historia fue lo que paso con el ex presidente del Concejo (Jorge Bustos) y la situaron de incompatibilidad que llevo al Concejo Deliberante a algo que yo no deseaba. Pero fuera de eso yo siempre he tratado de salir con acciones que lleven a priorizar las cuestiones que hacen a la mejor calidad de vida de la gente. No por el hecho de ser peronista tratar de imponer cosas. No quiere decir que uno no lo haya hecho pero ahora uno lo mira de otra manera. Yo quiero un Concejo Deliberante trabajando en las cosas que la gente necesita.
- Más allá de los resultados usted es alguien con peso propio dentro del peronismo local. Fue candidato en dos internas del justicialismo y perdió. ¿Qué cree que le faltó para que usted sea el hombre del peronismo?
- Siempre fui consciente de que, al ser un hombre de extracción gremial, no todos simpatizan con un dirigente gremial. Eso puede incidir. Seguramente he cometido errores; también tiene que ver con los recursos. Entonces el cúmulo de los errores, la falta de dinero a lo mejor la propuesta no era lo que se esperaba. Pero uno nunca pierde las esperanzas, como hombre de la política, de ser el hombre. Y si no es así, yo soy un agradecido porque el justicialismo me ha dado la posibilidad de ser concejal cuatro mandatos seguidos, 10 años presidente del Concejo, director de Producción y siempre militando dentro del justicialismo. Tengo la satisfacción de que Dios me iluminó para no apartarme nunca de las filas del justicialismo porque a veces las tentaciones son muchas. Gracias al peronismo pude estar en los lugares que hoy tengo.
- La última, ¿Qué es el peronismo para Ricardo Marino?
- El peronismo es un sentimiento, es algo que uno lleva, que hereda. Si no estuviera con los pobres no seria peronista. Yo soy peronista porque estoy del lado, sin desmerecer a los otros sectores, del pobre. Siempre trato de que mis acciones traten de ayudar a los que menos tienen porque son los que mas necesitan, y lo siento así lo viví desde chico.