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sábado, 13 de diciembre de 2008

Cuando ser viejo es una mala palabra

Por Lorena Suárez y María Eugenia Mauna

El rol de la tercera edad es cada vez menos importante para la sociedad capitalista e individualista, a nadie les importa que puedan ofrecer si eso no da un rédito económico o material. Ya no son personas productivas para la sociedad y sufren el abandono de sus propias familias.

“Yo soy un hombre bueno, lo que pasa es que me estoy viniendo viejo,
Para que tantos años de experiencia si justo ahora me doy cuenta que no tengo”

Pappo

Toda una vida, todo un camino recorrido, miles de historias con ganas de ser contadas y la esperanza de ser escuchadas.
Para muchos la vida tiene un principio y un final, principio en cuanto a los primeros años de vidas, las primeras palabras, los primeros pasos, pero lo que esta en duda es cuando comienza el final. Como si se tratara de una etapa decliné en donde es el tiempo en que las personas comienzan a estorbar, para luego, cuando llega el verdadero punto final, extrañemos y lloremos a los que ya no están.

Estamos hablando de la llamada “tercera edad”, la cual según libros, estudiosos y licenciados patentados; afirman que comienza a partir de los 65 años. Pero creemos que la tercera edad, marca mucho más que los años acumulados, más que el rejunte de etapas vividas, se trata de un rejunte de historias y vivencias que merecen ser explotadas al máximo.

Lamentablemente también se trata de una época en la vida de una persona en donde comienzan a experimentar con la sensación de estorbo, la cual no nace sola, dado que en las últimas décadas, las sociedades se han encargado de alimentar esa idea de etapa final, idea de estorbo.

La primera incógnita fue; por qué se da este abandono hacia las personas que no nos abandonaron cuando nacimos, aquellos que nos extendieron la mano para dar nuestros primeros pasos y fueron el sostén para que no caigamos al vacío. En definitiva, por qué abandonamos a quienes nos guiaron para ser quienes somos.

Antiguamente los ancianos tenían un rol social, el cual sabemos que en la “nueva era moderna” ya se ha perdido; eran quienes nos transmitían la cultura, eran formadores y no era ofensivo decirles “viejo” o “Don”.

Los ancianos eran escuchados, encabezaban la mesa, se los respetaba; en algunas sociedades antiguas, la vejez eran un don dado a los elegidos, a los sabios de la comunidad o a los patriarcas.
Pero a mediados del siglo XX, la sociedad progresivamente fue desplazando el lugar que tenía el anciano. Se les empezó a decir abuelos, y eso ocurrió porque se empezaron a quedar sin roles sociales. Luego con la globalización, el avance de las tecnologías y las nuevas formas de organización de las sociedades, estos, al no poder adaptarse, quedaron aislados, excluidos.


Cuando las familias están ausentes…

El CO.AM.A (Comisión Amigos de los Abuelos), es una de las pocas Instituciones que trabaja con los abuelos en nuestra comarca Viedma-Patagones. La institución funciona como un centro de día, que desde el 2000 asiste a los abuelos con almuerzo y merienda, pero además con actividades recreativas y contención. En un principio el lugar funcionaba en viviendas alquiladas, pero finalmente y con mucho sacrificio, en el 2004 pudieron inaugurar su propia sede.

Es una institución sin fines de lucro, constituida por una comisión que se encarga de conseguir los fondos para poder contener a abuelos y personas adultas con problemáticas, a quienes ofrecen un almuerzo, pero fundamentalmente un lugar donde pueden encontrarse y compartir con sus pares, ya que en la mayoría de los casos, son personas abandonadas por sus familias o carecen de ella.

Ponen todo su afecto en Mary, la encargada del lugar, quien con tan sólo un plan social y la fuerza que según ella “le da el de arriba”, desde hace más de ocho años, atiende a los abuelos como si cada uno de ellos fuera su padre o madre.

Los abuelos tienen en el salón, construido con el esfuerzo de la mencionada Comisión que lograron levantar con sacrificio en el barrio Villa Rita. Canchas de bocha y tejo y una huerta que ellos mismos cuidan y la clásica partidita de la escoba de quince, antes que la comida esté servida.
Muchas de las familias no se acuerdan de ellos, no escuchan sus historias y a una vida llena de sacrificios y trabajo duro, se le suma las carencias en la vejez, económicas y afectivas.

Cada uno de los integrantes de esta familia cumple un rol, que le permite ser importante y sentirse parte dentro de la institución; desde “Flores”, encargado de alisar las canchas y repartir las alpargatas para que ningún calzado pesado pise su obra de arte, hasta Alberto quien a pesar de rezongar por ser el único que se ocupa de la huerta, siente que cada fruto que de ahí nace es obra suya.


Una vida de agradecimiento y sacrificio

Mary, luego de trabajar toda la noche con otros abuelos, llega temprano al CO.AM.A para comenzar a cocinar para los 18 abuelos que diariamente van al comedor, por lo que sabe mucho de ellos y sus diferentes realidades y habla con nostalgia del abandono que hay hacia la tercera edad.

“No hay amor de familia, si no nos enseñan a querer a nuestros propios abuelos, a los de sangre, difícilmente podremos enseñar a querer a otros abuelos, todo nace desde la familia, sin amor al prójimo estamos perdidos, se está perdiendo el respeto”, reflexiona Mary mientras revuelve un guisito de lentejas.

Mary no es socióloga, ni psicóloga, pero le sobra la experiencia para hablar de los abuelos abandonados, los cuales no siempre tienen problemas económicos; en este sentido explicó que, “yo trabajo también en un geriátrico de noche y veo como las familias van solamente a pagar la cuota mensual, que no son capaces de ir a visitar a sus propios padres” y agregó “yo me pregunto, ¿ellos no piensan que van a llegar a esa edad?

Entonces, ¿qué le dan los abuelos a Mary? ¿Qué es lo que nos estamos perdiendo? ¿Por qué no les prestamos atención a aquellas personas que forman parte de nuestra historia? Ella tenía todas las respuestas a nuestras preguntas.

“Los abuelos me dan mucha satisfacción, yo voy a seguir hasta que no pueda más, la fuerza me la da el flaco (mirando para arriba, refiriéndose a Dios), yo no voy a ninguna Iglesia pero respeto y agradezco, siento que tengo que dar una mano y devolver todo lo que la vida me ha dado”, expresó Mary.

Surgen otras cuestiones, que seguramente daría para muchas notas más, cómo una mujer que desde hace ocho años cuenta sólo con un plan trabajar, ama tanto su trabajo, a los abuelos y además está agradecida. Será seguramente el nivel de prioridades que a menudo ponemos a nuestras vidas.

Toda una vida de historias

Según nos manifiesta Mary y nos permite saber nuestra propia experiencia, los abuelos son como los chicos, tienen sus mañas y rezongan pero tienen mucho cariño para dar y muchas historias que merecen ser escuchadas.

El abuelo Flores nos recibió con mate, no nos preguntó quienes éramos, pero de inmediato comenzó a contarnos su historia, con una gran necesidad de ser escuchado. Además fue un gran anfitrión, tras los mates nos llevó a recorrer las canchas que el mismo mantiene y nos invitó a jugar un partido de bocha, obviamente nos ganó.

Nos contó que tiene muchos problemas de salud, “cada vez que voy al hospital me enfrento a los médicos diciéndoles que el título nos es suficiente para darme una respuesta a mis problemas, nunca saben que tengo, siento que el único que me mantiene vivo es Dios y mis ganas de vivir”, nos contó.

Elisa, tímida, observa como otros tres comensales juegan a las cartas, y nos cuenta entre risas, cómo llegó al comedor. Explicó que llegó como acompañante de su hermano que estaba muy enfermo, tras el fallecimiento de éste, Elisa decidió continuar en el Centro, porque según dijo, se siente cómoda en ese lugar.

Alberto, se presentó solo, salimos al patio y desde un rincón nos dijo “hola, yo soy el encargado de la huerta”, inevitablemente nos acercarnos a charlar, fue entonces cuando entre rezongos nos contó que estuvo unos cuantos días fuera de Patagones y se encontró con sus plantas secas.
“Nadie regó la huerta, se lo pasan jugando a las bochas y la baraja”, rezongó “no se dan cuenta que esto es para todos”, lentamente se distendió y nos contó que hace poco que va al CO.AM.A, que tiene poca relación con los demás abuelos, porque todavía no se conocen mucho, dijo además que tiene algunos parientes en la localidad, pero vive solo.

Estas son unas pocas de las muchas historias que hay en la institución, que nos hicieron estremecer, sobre todo cuando a Mary se le quebraba la voz tratando de dar un por qué al abandono, a la pobreza, a la indiferencia de toda una sociedad que se preocupa cada vez más por el individualismo, pensando en el futuro, sin darse cuenta que esto también es parte del futuro, por esta etapa que vamos a vivir. Desde nuestro punto de vista, esperamos que en nuestro camino se crucen muchas Mary o cualquiera de las personas de la Comisión de Amigos del Abuelo, que se esfuerzan por ayudar sin esperar nada a cambio.

Mientras tanto, este fue para nosotros, el inicio de un camino que nos lleva a la reflexión y a la puesta en marcha de la recuperación de las raíces, no las que figuran en los libros de historia, de esos héroes nacionales, sino la de aquellos que desde el trabajo y el sacrificio también la escriben y que hoy no tiene a quien contarle.

jueves, 24 de abril de 2008

La situación real del campo en la región: La gota que colmó el vaso

Dibujo realizado por Ramiro Por Lorena Suárez urmalova@hotmail.com

El conflicto vivido el último mes entre el campo y el Gobierno nacional ha generado diversas y cambiantes opiniones en la población. Y es que si bien gran parte de la gente apoyó en un principio las medidas de fuerza adoptadas por el campo, esto cambió con el correr de los días, cuando en las pantallas de los televisores se veía como los productores rurales tiraban los alimentos a la vista de todo el mundo.
Una de las actitudes más extrañas fue la que adoptó el Gobierno nacional, el cual permitió que esto continuase aún con el riesgo del desabastecimiento, que se concretó con el correr de las semanas, en lugar de frenar las medidas de suba de retenciones y sentarse a negociar con los ruralistas.

En el plano local


Desde hace algunos años los productores rurales de la zona tanto del partido de Patagones como de las zonas aledañas de la ciudad de Viedma sufren una terrible situación climática que complica la producción zonal. Por esto realizaron reiteradas solicitudes al gobierno local a fin de que el mismo interceda en el ámbito nacional, sobre todo por los costosísimos impuestos y tasas viales.
Si bien por este motivo los ruralistas locales no reaparecieron manifestándose en torno a sus necesidades, las medidas adoptadas por las cuatro entidades más importantes del campo a nivel nacional con motivo de la suba por parte del Gobierno en las retenciones a los productores de la soja y otros cereales, dio impulso para que los ruralistas de la zona iniciaran una movilización.
En un principio estas manifestaciones se realizaron en adhesión a los productores afectados, pero luego de diversas asambleas, los productores comenzaron con las medidas de fuerza por la problemática de la zona en particular, lo que generó ideas encontradas dentro de los propios productores, que pertenecen a distintas agrupaciones.
Dentro de las manifestaciones, que comenzaron con el corte de ruta a la altura del paraje La Querencia en la ruta nacional Nº3, hubo varias posturas tomadas. Por un lado la Sociedad Rural de Patagones se aunó con su par de Viedma y realizaron diversos cortes en la zona de IDEVI y la entrada al frigorífico local, mientras que los ruralistas del interior del partido, tanto de Villalonga como de Stroeder, se manifestaron en las entradas de sendas localidades.
Finalmente y tras una asamblea celebrada en la localidad de Stroeder, en la que solicitaron la presencia del intendente municipal Ricardo Curetti, los productores rurales lograron conseguir una audiencia con autoridades provinciales con las cuales realizaron durante dos días consecutivos mesas de trabajo en la ciudad de La Plata donde plantearon la situación que viven los productores rurales y las posibles soluciones.

Los productores locales y la agricultura


Por las condiciones climáticas de la zona dentro de las leyes provinciales referidas al agro, la única producción posible es la ganadería, ya que la inestabilidad del clima no permite asegurar que la siembra se pueda llevar a cabo. Pero la ganadería es mucho más costosa y requiere de mucho más tiempo para que el productor pueda tener una recuperación económica. Por este motivo los productores locales se arriesgan a sembrar, aún cuando no cuentan con una normativa que los respalde ante posibles pérdidas las cuales fueron una constante durante los últimos años debido a la sequía.
Esto provoca también que todos los programas de subsidios y créditos estén destinados pura y exclusivamente a la cría de animales y no para la compra de insumos para la siembra y la cosecha.
Este es el motivo por el cual los productores locales manifiestan la necesidad de un canal de riego en el partido de Patagones, por lo que se insiste con el proyecto ProRiego General Conesa-Guardia Mitre-Patagones, del cual recién ahora se están realizando los estudios de prefactibilidad.
Pero, de ser viable este proyecto, la puesta en marcha tardaría más de 10 años por lo que durante este período los productores continuarán sembrando con la esperanza de que llueva para poder hacer la diferencia.
La realidad es que la cría de un novillo para la venta de consumo tiene un tiempo estimado de tres años desde su nacimiento. Durante este lapso el productor debe alimentar, criar y curar al animal. En el caso de nuestra zona esto es un trámite muy costoso teniendo en cuenta que en los últimos dos años, debido a la sequía, no creció el pasto y esto obliga a alimentar al ganado con alimento balanceado.
En este marco es mucho más conveniente para el productor dedicarse a la agricultura ya que ésta da sus frutos con sólo un año de trabajo, aunque esto signifique una posible pérdida ante las constantes sequías.


miércoles, 2 de abril de 2008

El calvario de un detenido Por Marcos Saldaña

Felix Luna, secuestrado en la última dictadura militar.


Aún quedan muchas historias sin conocer de personas que fueron secuestradas y torturadas durante la última dictadura militar. No todos se animan a contar, tal vez por temor a revivir en su mente el martirio sufrido.

Secuestrado y torturado por los militares durante el proceso iniciado en 1976 Juan Felix Luna, que hoy tiene 70 años de edad, nos contó parte de su historia y aún sostiene que “la verdad es el arma para combatir estas injusticias”. A 32 años de una experiencia personal macabra Luna recuerda los hechos y las fechas como si hubieran ocurrido ayer: "El 29 de junio de 1976 fui a la ciudad de Bahía Blanca porque me había llegado una citación desde acá para que me presente ante la justicia allá en Bahía. Cuando llegué a la estación Sur encontré un efectivo de la Marina que estaba parado por ahí cerca; no lo miré a la cara, porque tenía el presentimiento de que me estaban siguiendo, todo era muy raro. Salí de la estación y me fui a tomar un café con dos personas, dos empresarios de Patagones que me encontré ahí en el bar. Yo había sido sindicalista mucho tiempo, de lineamiento político peronista. Charlamos acerca de Patagones y después de un rato me dijeron: “Bueno Luna, te dejamos; no te podemos llevar para Patagones porque vamos cargados”. Yo pensaba volverme con ellos, y.. se fueron, me dejaron solo".
El relato de la experiencia personal de Luna sigue, exacto y despiadado: "Al rato llega a la estación una camioneta y me secuestran, “A este lo estamos buscando, a vos”, me dijeron. Eran como tres o cuatro. Los tipos ya sabían que yo estaba en ese bar, tomando un café en tal mesa. Me pareció muy raro. Cuando me agarraron uno dijo “a este lo vamos a llevar allá arriba y lo vamos a amansar”. Y… de ahí me llevaron sin saber a donde iba".


El infierno de la tortura


"La primera noche me aplicaron dos cables pelados conectados a un aparato que tenían con una potencia de 220 watts; me lo aplicaron en la nuca y luego en varias partes del cuerpo.
Me tenían atado de pies y manos en un catre. En ese momento me alcanzo a persignar, hago la señal de la cruz y dije "Si Dios no pasa por acá, ¿por donde pasa?". Entonces uno de ellos dice: “Este es religioso”, y otro le contesta “nosotros no tenemos Dios, porque nosotros somos Dios”. Me torturaron casi toda la noche y después me tiraron arriba de una camioneta, una Fiat multicarga. Al lado mío había una mujer que murió a los pocos minutos. Entonces viene un tipo con el fusil y me pega en el pecho con lo cual, por el dolor, yo suspiré. Entonces el que me pegó dijo “este esta vivo” y otro le contestó “bueno vamos a llevarlo para que descanse, mañana lo traemos otra vez; vas a ver como va a cantar”.
Juan Luna estuvo detenido sin causa más de 75 días en Bahía Blanca, donde continuó siendo torturado cada 3 o 4 días. De Bahía Blanca fue trasladado a la ciudad de La Plata y en total pasó dos años de su vida detenido y secuestrado.
“Me soltaron en el ´78; cuando me llevaron pesaba 110 kilos y cuando salí sólo pesaba 67. Desde ahí no milite más en nada, pero si milito para todos los que son condenados sin causa, milito por el respeto y cumplimiento de los Derechos Humanos. Esto no puede ser, es tan injusta la causa, 30 mil desaparecidos, y ellos se creían los Dioses, los justicieros, los defensores de la Patria", contó Luna con una gran angustia que se reflejaba a través de su mirada.




La historia sin fin

Tres décadas de injusticia

No se puede encausar la vida, la libertad, ni la verdad sólo por pensar distinto. El paso del tiempo lo dice todo, la verborrea instantánea lo oculta. Las causas de la violencia son las falencias de la democracia.

A 32 años del golpe militar más sangriento y cruel de toda la historia de nuestro país y tras el paso de muchos gobiernos, aún quedan puntos por resolver, explicar y responder. Principalmente, en lo que tiene que ver con el proceso democrático que se inicio en la argentina luego del golpe militar.
Hablar de la democracia es hablar de la tolerancia que cada individuo presenta ante sus pares, pero es la sociedad argentina la que es intolerante, tal vez por todos los procesos violentos que se han vivido en el país desde que se constituyó como tal. Siempre hubo derrocamiento de gobiernos o fraudes electorales, donde la democracia quedaba de lado, acciones incentivadas, en su mayoría, por civiles y llevada a cabo por distintas fuerzas.
Este proceso democrático que cautelosamente comenzó en el ´83, pero que estaba lleno de huecos, despertó la visión de cambio en muchos argentinos.
La asunción de Raúl Alfonsín a la presidencia de la Nación se vio plagada de limitaciones, condiciones y un gran vacío, el cual se fue llenando de verdades muy crudas. Por eso, para darle un pequeño respiro al país, Alfonsín impulsó un proceso de regeneración moral a todos los niveles de la vida pública argentina que estaban agobiados por el terror.
Se empezó a conocer el número de desaparecidos; víctimas del autoritarismo y la represión, cifra que fue aumentando con el paso de los días. Pero no todo se sabía, muchas cosas quedaban sin explicaciones.
El país continuaba en una gran crisis. En 1989 asume como presidente Carlos Menem, quien no aportó mucho para esclarecer los hechos cometidos en la dictadura ni enjuiciar a los jerarcas, sino que indultó a gran parte de ellos.
La historia no se termina de cerrar, el paso de Eduardo Duhalde por el sillón de Rivadavia no significó mucho en la lucha que las Madres y las Abuelas de palaza de Mayo llevaban adelante.
Todo parecía seguir en la nada, la nefasta mancha de la dictadura quedaba plagada en la historia como si nada hubiera ocurrido.
En el año 2003 con la asunción de Néstor Kirchner, las Madres y las Abuelas se vieron apoyadas en su lucha. Así es que el 25 de julio del mismo año se permite la extradición de represores, y a fin de año se ordena la captura de Videla y Massera. También en el mismo año dos nietos recuperaron su identidad.
Si bien el gobierno Kirchnerista ha llevado como estandarte la lucha por los Derechos Humanos, se han enlazado nuevos episodios en la realidad argentina. Hechos que han provocado nuevamente la angustia y el misterio.
La desaparición de Jorge Julio López, el testigo clave en el juicio contra el represor Etchecolatz, es una incógnita que el gobierno no puede descifrar o no quiere demostrar.
El asesinato del prefecto Héctor Febres, también previo a su juicio oral, se suma a muchos otros casos que no salen a la luz.
Hechos que relejan el mal funcionamiento de la fuerzas, el autoritarismo, la mano negra de los que se creen poderosos y de los que son sus cómplices.
Treinta y dos años del genocidio más abrumador del siglo XX, del infierno militar que juzgó sin causa a 30 mil argentinos.


El contexto político en Patagones

El 24 de Marzo de 1976 toma el control del municipio de la ciudad, Fortunato Perez Izaguirre, quien era un interventor militar. Sólo estuvo pocos meses a cargo, renunció el 5 de mayo del mismo año. De esta manera es designado el Intendente de Facto Edgardo Goldaracena, quien asume el 6 de mayo.
La presencia del General Videla en Patagones, sólo quedó en el recuerdo. El 22 de abril de 1979 el presidente de Facto, arribó a la ciudad en el día su aniversario. Ese día se inauguró el barrio Bicentenario.
Todos los alumnos de las diferentes escuelas, tuvieron que desfilar sobre calle costanera (Malecón) como forma de recibimiento y respeto hacia el militar.
A nivel municipal, los golpes militares se conformaban con la figura de “comisionados municipales”.
En muchas ocasiones los habitantes y el propio cuerpo municipal los llamaban “intendentes”, como si hubieran sido electos por decisión del pueblo. Pera en realidad, le correspondía la denominación de “Comisionados municipales de facto” e “intendentes de facto”.
El intendente de Facto Edgardo Goldaracena, estuvo al frente del municipio maragato hasta el 21 de septiembre del ´82.
Tras la finalización del mandato de Goldaracena asume, también como intendente de Facto, Juan Larrañaga quien permanece en su cargo hasta el 10 de diciembre de 1983.
Ese mismo año Raúl Alfonsín asumía la presidencia de la Nación, en tanto que en Patagones tomaba el cargo de intendente, Néstor Virgilio Ezcurra quien permanece hasta 1987.

Mirando por la cerradura (opinión)

Un país que esta atravesado por golpes de estado, fraudes electorales, corrupciones, e intereses individualistas, parece no salir nunca adelante, por lo menos en esta cuestión.
Algo que no es menor en la Argentina, es la construcción de una democracia limpia y transparente, pero no hay duda alguna que esto depende en gran parte de toda la sociedad, incluyendo a los gobiernos de turno.
Esta democracia es posible sólo a través de la educación en todos los niveles, proyectando nuevas visiones.
No olvidar y conocer la historia argentina es el puntapié inicial para un correcto proceso de construcción de democracia. La verdad, la transparencia, la lucha en favor de nuestros derechos y por consiguiente el respeto como personas diferentes son factores muy significativos para seguir creciendo como sociedad y bajo un clima de democracia.
Pero para desplegar todas nuestras visiones respecto al proceso de democracia, no podemos mirar por el agujero de una cerradura, sino que hay que conocer hechos que han sucedido en la historia de nuestro país, analizarlos y relacionarlos con el presente.
Un país que desde el ´76 conoció el terror indescriptible, aunque en realidad esto ya venia palpitándose desde el gobierno de Isabel Martínez de Perón, quien entregó el país a sus cómplices.
No sólo hay que recordar lo ocurrido durante los años del proceso, sino que también hay que recordar el fraude, en distintos aspectos, que se vivió en el gobierno peronista de Isabel Martínez.


Cicatrices que no cierran Por Darío Chicaval

Mural ubicado en el Ministerio de Salud de Viedma.


Las esquirlas derramadas por el genocidio y la impunidad de la última dictadura militar se insertarán nuevamente en la memoria de los argentinos por otro año más. Seguramente nunca más saldrán y con el correr de los años las heridas serán más profundas; Solamente se curarán o se aliviarán con justicia.

Argentina es el único país donde se esta juzgando el terrorismo de estado: Etchecolatz, Von Ferni y Astíz son algunos de esos ejemplos.
Ese aterramiento que estas personas junto a Videla y compañía quisieron imponer en el país, hizo del suelo argentino un cementerio de voces.
Con la implementación de la Doctrina de Seguridad Nacional cualquier ciudadano era el enemigo y de esta manera se lo podía eliminar utilizando cualquier método de violencia.
Según los mismos militares la “subversión” ya estaba eliminada en 1975. Entonces, los 30.000 desaparecidos y la cantidad de bebés robados… ¿a qué parte de la sociedad pertenecían?. Está claro que no eran parte de ningún grupo subversivo, simplemente fueron hechos de tiranía y barbarie.



Viedma y los años de plomo



Río Negro no tuvo la magnitud de violencia que otras provincias como Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires, entre otras, lo cual no indica que no la hubo.
En 1975 luego de la muerte de Perón, en Viedma se colocaron bombas en el Ministerio de Economía, en la Radio LU 15, en el puente Ferrocarretero y en la casa del Ministro Frias. Después de un tiempo se supo que fueron ideadas por la extrema derecha peronista.
Con el comienzo de la dictadura militar, en Río Negro se empezó a detener gente selectivamente con el misántropo objetivo de causar horror en los ciudadanos.
Oscar Meilán, profesor de Historia e integrante del Programa Anti – Impunidad situado en la capital rionegrina, fue y es una de las víctimas de esa represión.
Capturado junto a su esposa por efectivos de la Policía Federal, en concordancia con la policía provincial, fueron paseados en patrullero por el aeropuerto capitalino, por el camino a La Boca y por el Cerro de la Caballada. También sufrieron simulacro de fusilamiento, entre otros castigos y torturas físicas y psíquicas.
Meilán recuerda con una profunda tristeza y angustia que en la noche de su secuestro sus dos pequeños hijos quedaron tirados en la calle y por suerte los vecinos y sus parientes lo rescataron y supieron cuidar de ellos hasta que él y su esposa fueron liberados. Él perteneció a la Juventud Peronista junto a su hermano, el cual aún permanece desaparecido. Cuenta Meilán que cierta vez en la que tuvo que dar clases de historia en la Universidad Nacional del Comahue, entre sus alumnos estaba el secuestrador de Edgardo “Bachi” Chironi, su amigo: “Siempre lo trate como uno más. Nunca quise hacer justicia por mano propia. Sólo quiero justicia, nada más”, expresó convencido Meilán.
El caso de Edgardo Chironi fue diferente al suyo. Chironi había decidido seguir los consejos de allegados y entregarse a la justicia para que esta investigue. Pero todo cambió radicalmente cuando fue secuestrado y trasladado a Bahía Blanca. Allí Chironi sufrió la constante de la tortura y sufrió 3 paro cardíacos. Fue literalmente rescatado por el obispo Esteban Hesayne quién se paró en la puerta del cuartel y relamó que hasta que no lo devolviesen con vida no se iba a mover de ese lugar.
Estos casos son tal vez los de más conocimiento público, lo que no implica que haya otros casos escondidos, o con miedo de saberse por sus protagonistas.
Oscar Meilán y Edgardo “Bachi” Chironi, hoy en día están trabajando juntos en el Programa Anti – Impunidad de Viedma, y no sólo comparten esa labor sino que también luchan por los derechos de los personas que sufren violencia física, psíquica y civil. Ellos, con el tiempo y la lucha se han encarnado en una sola persona, unidos por la misma fortaleza espiritual de poder matar todos esos malditos fantasmas del pasado y saber que hoy la justicia le esta dando algunas caricias a su pasado, aquel en donde su dignidad humana estuvo contra el paredón.



Haciendo memoria en el país del olvido

El tiempo pasa y las sensaciones que provoca cada aniversario de la dictadura militar de 1976 aún siguen flotando en las mentes de la sociedad.
La forma de ver y de interpretar las cosas hace que cada persona forme su propia opinión sobre los sucesos ocurridos. Y es así que cuando para una gran parte del país la dictadura fue un genocidio, para otros fue una guerra contra la subversión, una guerra ganada.
¿Hay vencedores y vencidos?. ¿Hay víctimas y victimarios?. Sin lugar a dudas que los hay: los vencidos y las víctimas son la dignidad humana y la libertad, y los vencedores y victimarios fueron la impunidad y la complicidad.
Hoy, a 32 años, las cicatrices continúan en la piel de este país que aún no puede concientizar el dolor y la nostalgia ajena.
Los gobernantes de turno manosearon y manosean tanto esta fecha, que a esta altura no se sabe con exactitud para que se implementó el feriado del 24 de marzo.
¿Para tener fin de semana largo tal vez? ¿Para acordarnos de qué?... ¿Hace falta un feriado para recordar la impunidad y la misantropía de aquellos hombres vestidos de verde? Estos hechos no están sólo en la memoria, sino también en los corazones.
¿Por qué este país se empecina tanto en homenajear a los muertos y no a los vivos, a las derrotas y no a las victorias? ¿Para cuándo el feriado por la vuelta de la democracia?...
La demagogia no es lo mismo que el sentido común, y el sentido común no es lo mismo que el respeto.
Aún quedan personas por encontrar, jóvenes que buscan su verdadera identidad y un país que busca algo de justicia social.
Jorge Julio López desapareció en democracia y la recompensa por encontrarlo es, para el Gobierno, la suma de $ 1.000.000… ¿Cuánto es la recompensa por devolverle la felicidad a los sobrevivientes de Malvinas?. ¿Cuánto cotizan los zapatos de las madres y abuelas de Plaza de Mayo?. ¿Cuánto cuesta la memoria de cada argentino?
Ya nada va a volver a ser lo mismo en este país.
La dignidad humana y el suelo argentino no tienen precio, y mucho menor la sangre derramada.