domingo, 15 de marzo de 2009

Tenencia y consumo de marihuana - Fallo: ¿Despenalización o castigo?



Por Marcos Saldaña y Alejandro Azaroff



En poco tiempo, la Corte Suprema de Justicia dictaminará sus fallos a favor o en contra de la propuesta del gobierno nacional. Si se aprueba, la cuestión pasaría al Congreso de la Nación. Cómo se plantea el tema en la región y que opina la comunidad.

Generadora de negocios millonarios e ilegales, usos terapéuticos y consumos por placer, la marihuana ha ocupado y ocupa el punto central de la discusión entre distintos sectores de nuestra sociedad. Esta discusión involucra al gobierno nacional y los provinciales, a las instituciones religiosas, protestantes, progresistas y conservadoras como así también a organizaciones no gubernamentales.
Vayamos entonces al porqué de la polémica que genera tanto debate en la sociedad. Como mencionamos al comienzo, hay instituciones y personas que apoyan la acción de terminar con la penalización por tenencia y consumo personal de marihuana. Estas promueven el consumo por diferentes argumentos pero no solventan el negocio y la venta de la sustancia. La argumentación de esta postura, es que se terminaría con el negocio del narcotráfico en nuestro país, o por lo menos una buena parte de el.
Por otra parte, los sectores que plantean la no despenalización de la marihuana, afirman que se generaría un consumo masivo y abierto en jóvenes, niños y adultos, provocando un proceso negativo de la sociedad a través de una inactividad en aquellas personas que la consumen.
El efecto que causa la posible despenalización al consumo personal de marihuana es tan fuerte que ha pegado en varios sectores de la sociedad argentina.
El tema será tratado en pocos días por la Corte Suprema de Justicia de nuestro país, donde ya parece haber coincidencias marcadas entre los magistrados para darle la aprobación al proyecto presentado por el gobierno Nacional.
En ese sentido, si se aprobara durante el fallo, la tenencia de drogas para consumo personal no deberá ser sancionada penalmente, lo que conllevará que tener drogas en pequeñas cantidades no constituya un delito, quedando aquellos consumidores desligados de la persecución penal. Aunque la decisión final para saber si se aprobará o no esta cuestión aún no es acertada.
Según la medida impulsada se reemplazaría la sanción a aquellas personas que consuman marihuana individualmente por la asistencia médica.
Por ello, nos abocamos a esta discusión, para tener un acercamiento sobre cómo repercute en la comarca este hecho social que trasciende las fronteras del país y se internacionaliza al mundo.
Si bien el hecho de que las personas consuman esta droga no está penalizado, si lo está la tenencia, lo que genera una contrariedad en la penalización actual. ¿Se puede consumir, pero no tener la droga?

¿Prohibir genera más consumo?

El hecho de prohibir la tenencia de marihuana provoca e induce a que quienes consumen la sustancia corrompan las leyes, generalizando el núcleo de consumidores de manera tal que el gran negocio de la venta ilegal vaya aumentando a pasos agigantados.
Analizándolo desde otra perspectiva, si se despenalizara la tenencia en cantidades mínimas para el consumo personal, ¿habrá menos detenidos por portar esa sustancia?


Consumo regional

A pesar de que no se muestre abiertamente, en las ciudades de Carmen de Patagones y Viedma se registra un alto consumo de marihuana, más allá de que la tenencia sea ilegal.
Seguramente usted estará pensando que esta situación no se da en la magnitud en que lo decimos, pero según datos revelados en diversos estudios se demostró que el consumo de marihuana se da casi de igual manera que el de los cigarrillos comunes, sólo que muchas personas no lo demuestran y ocultan ser consumidores de esa sustancia, tal vez por el miedo a ser juzgados por la sociedad o tener que rendir cuentas ante la justicia.
Durante los últimos cuatro años en la ciudad de Viedma fueron varias las personas detenidas en procedimientos policiales por poseer sustancias, al igual que en Carmen de Patagones.
Muchos viajantes, turistas y residentes tienen antecedentes por portar marihuana, en pequeñas cantidades.
Por otra parte, datos periodísticos demuestran que se han realizado diversos allanamientos en posibles centros de venta, mediante lo cual se puso en evidencia parte del circuito de la droga en la ciudad y por sobre todo el gran consumo que se genera.
En estos allanamientos se ha podido constatar el secuestro de plantas de marihuana, como así también en grandes y pequeñas cantidades listas para el consumo.









Testimonio de un consumidor

Juan, de 27 años, contó que comenzó a consumir marihuana a los 18. Sin prejuicio alguno nos detalló varias preguntas ligadas al consumo de la sustancia.

H- ¿Qué sensación tuviste cuando probaste marihuana por primera vez?
J- La primera vez que experimente me dolía la cabeza, se me bajó un poco la presión, pero la segunda vez me enamoré. Me di cuenta que era para mi, que me sentía identificado y que su uso no iba a dejar de permitirme hacer las cosas que yo tenía que hacer. Si bien se produce un cierto grado de inacción fumando continuamente, haciendo uso y no abuso no genera grandes inconvenientes ni secuelas, ni es la puerta de entrada a otras drogas duras como cocaína, pasta base o LSD.
H- ¿Te consideraste alguna vez un consumidor en exceso?
J- Tuve una etapa de dos años que fumé mucho y repercutió en mí, porque el grado de inacción de una u otra manera me afectaba. Llegué a fumar dos o tres cigarrillos de marihuana por día interrumpidamente.
H- ¿Cómo transcurrió ese tiempo en tu vida?
J- No era la misma persona, porque la marihuana tiene un efecto estimulante, de relajación, te deja los ojos rojos y el exceso te provoca sueño, te pone idiota, por eso mucha gente denomina como una falsa euforia el efecto que le produce el fumar.
En definitiva es una planta de la naturaleza para que el hombre haga uso y no abuso de la sustancia.
H- ¿Tu familia sabe que consumís?
J- Saben que soy consumidor activo hace 7 años; cuando lo descubrieron sintieron un dolor muy grande y hoy me dan a entender que si quiero fumar que me cuide, que lo haga dentro de los parámetros normales y no exceda ningún límite, ya que tampoco pueden exigirme porque soy mayor de edad.
H- ¿Crees que en Viedma y Patagones, hay mucha gente que consume?
J- Hay gente mayor de edad que consume marihuana y conozco varias personas que tienen una planta en su casa. Pero calculo que el promedio de las personas que empiezan a fumar va de los 14 a los 16 años.
H- ¿Consideras qué es una droga social?
J- Si, totalmente, lo es hace mucho tiempo. Lo que sucede es que la sociedad y los medios no lo sacan a la luz; pero sí, es una droga social en el mismo orden que el alcohol y el tabaco.
H- ¿Qué opinas de la despenalización?
J- Me parece bien que la persona que tenga marihuana en su poder para uso personal pueda utilizarla en su entorno privado. La Ley de Despenalización para consumo personal es un golpe de efecto al narcotraficante.

Un recorrido por los fallos

Casi la mitad de las causas por drogas registradas en nuestro país, el 47 % son iniciadas contra aquellas personas que portan en pequeñas cantidades. El dato fue registrado tras distintos controles que se han efectuado en recitales o en recorridas nocturnas, según datos oficiales de la Corte Suprema de Justicia.
En 1978, durante la dictadura, se estableció que era constitucional sancionar la tenencia de drogas para uso personal.
En 1986, durante el gobierno de Raúl Alfonsín, la Suprema Corte examinó nuevamente la cuestión y firmó un fallo donde opinó lo contrario, y emitió la inconstitucionalidad de penalizar la tenencia de estupefacientes en pequeñas cantidades.
En 1990, durante el gobierno de Carlos Menem, una Corte con otra composición volvió a penalizar la tenencia.
Ahora en el 2009, la Corte vuelve a replantear los argumentos del fallo del `86 y despenalizar la tenencia para consumo personal por ser considerado "actos privados de los hombres, que no ofenden la moral pública o afectan a terceros" y por lo tanto, como establece el artículo 19 de la Constitución, quedarán al margen de la acción penal.

Otro fallo a favor de la tenencia

Hace no más de dos semanas, la Cámara Federal sobreseyó a una pareja que poseía cuatro macetas con la planta de marihuana en su domicilio cultivado para consumo personal. Los jueces que trataron el caso declararon la inconstitucionalidad de la norma que reprimía esa acción con penas que alcanzan los 15 años de prisión.
En ese sentido, el inciso "a" del artículo quinto de la ley 23.737, conocida como "ley de drogas" que castiga a quien "siembre o cultive plantas o guarde semillas utilizables para producir estupefacientes, o materias primas, o elementos destinados a su producción", fue declarada como inconstitucional al sostener que no es punible la tenencia para consumo personal.
En la sentencia se argumentó que "la tenencia no afectó ni puso en peligro, siquiera en modo potencial, la salud pública", con la constancia de que el sumario "no afecta el buen nombre y honor" de los jóvenes.


“SOBRE LA PROHIBICIÓN”


Despenalizar el consumo de marihuana, o dicho de otra manera, liberarlo, es un signo más de la confusión de nuestra época para ofrecer un camino hacia el bienestar socio-económico de los más jóvenes.
La “Droga”es un mismo y solo objeto que asume manifestaciones diversas: marihuana, cocaína, pegamento, cerveza, LSD, etc.
Liberar el consumo en nombre de las libertades individuales, la supuesta baja nocividad de la marihuana o la sobrecarga de trabajo del sistema judicial por causas de tenencia, son argumentos que promueven un debate que no reporta beneficio alguno para los jóvenes involucrados.
El que se droga está “solo” en relación a su objeto. Altera su percepción para anestesiar su dolor, anula su deseo. Se aísla, habla para no decir nada. No modifica su realidad material.
La droga es autoerótica, es egoísta: reclama exclusividad.
Desde los años 60 a través de la “cultura rock”, se ha hecho creer que consumir drogas es un acto de rebelde libertad individual. Si todos están “faseados” mejor, porque no protestan ni se organizan.
La Droga como objeto, subsume a los sujetos en realidades individuales placenteras, pero inofensivas para el Poder.
Las prohibiciones son necesarias porque regulan la vida social, alivian el malestar en la cultura. No se puede hacer cualquier cosa.
El Estado no puede seguir retirándose de la vida pública.

(*) Lic. Pablo García Muñoz. Psicólogo. M.N: 32.608

La gran inundación de 1899 - Cuando la comarca quedó bajo el agua





Por Lorena Suárez


La crecida del río comenzó en marzo de 1899, pero llegó a la comarca en julio, ocasionando pérdidas totales en Viedma y otras muy importantes en Patagones. En tan sólo seis días la ciudad de Viedma quedó totalmente arrasada, con excepción del colegio de los salesianos. Aún hoy se recuerda ese momento como uno de los más importantes en la hermandad y solidaridad entre la Comarca.


Durante el mes de julio de 1899 una gran crecida y lluvias que históricamente no se volverian a repetir, provocaron que la ciudad de Viedma quedase completamente bajo el agua, con la excepción del Colegio Salesiano; Carmen de Patagones por su parte vió afectadas muchas de sus calles, una de las cuales, la Estados Unidos, desapareció por completo.
El episodio fatídico comenzó en mayo de ese mismo año, con las lluvias torrenciales que comenzaron a provocar inundaciones en las provincias de Santa Cruz, Chubut, Neuquén, Buenos Aires y en el Valle de Río Negro. Esto generó que numerosas familias de las poblaciones ribereñas quedasen sin hogar y sin medios de vida.
Ya para julio, la población de Viedma se encontraba construyendo defensas desesperadamente, aunque de poco sirvieron los intentos.
Los archivos históricos de estos acontecimientos registraron esto como una tragedia con grandes pérdidas, pero también con un agregado: el de haber unido las dos ciudades de la Comarca, quienes trabajaron juntos para superarlo y volver a empezar.
En ese momento, Carmen de Patagones contaba con unos 3 mil habitantes y Viedma sólo con la mitad. Ambas ciudades se encontraban en un momento de importante expansión económica, ya que constituían uno de los puntos de comunicación mercantil entre la capital y el resto de la Patagonia.
Mientras que en Viedma se asentaba la parte gubernamental y protocolar, Carmen de Patagones se constituía como uno de los puertos más importantes de la región.
A pesar de los intentos de gobernador del territorio rionegrino, José Tello, por construir defensas para proteger la población, para julio la comunidad viedmense ya estaba rodeada por el agua.
Los registros históricos dan cuenta que el 18 de julio el agua ya amenazaba con romper los terraplenes de defensa y aunque los vecinos se resistían a dejar sus viviendas, muchos comenzaron a emigrar a Carmen de Patagones para conseguir un lugar más seguro para sus familias.
La situación se fue agravando con el paso de las horas ya que, si bien la población no debía soportar inclemencias del clima, el flujo de agua crecía de forma estrepitosa.
Por esto la Municipalidad de Patagones, que en ese momento se encontraba gobernada por Angel Gayone, realizó una asamblea extraordinaria se decidió ofrecer todos los recursos disponibles al gobierno rionegrino.

Viedma bajo el agua


El 21 de julio a las ocho de la mañana, y a pesar de todos los esfuerzos por proteger a Viedma del agua, los terraplenes que mandara a construir el Gobernador se rompieron y las aguas avanzaron sobre la ciudad. En menos de una hora las dos terceras partes de la superficie de Viedma estaba bajo el agua.
Inmediatamente el vapor Limay junto a chatas y chalanas comenzaron a recorrer las calles del pueblo recogiendo a las familias en una odisea peligrosa, ya que la corriente arrastraba los techos de las casas, tirantes de madera, enormes troncos de árboles, vigas, muebles, alambrados completos, animales muertos y otros objetos que bajaban de los establecimientos rurales y poblaciones destruidos río arriba.
Para entonces, el paisaje que los maragatos observaban desde las calles más altas era desolador. Sólo veían una masa inmensa de agua que se extendía incluso hasta el muelle de cargas, que para entonces ya estaba cubierto por dos pies de agua y los carros directamente no podían circular por la calle Roca.
La solidaridad entre ambas ciudades se extendió durante toda la inundación, ya que la intendencia de Patagones no sólo alojó a los vecinos, sino que además el Centro Social maragato fue reservado para el funcionamiento de las oficinas de la gobernación rionegrina.
Transcurridos dos días de la inundación, los trabajos de socorro continuaron de manera constante de modo que a las chatas de la escuadrilla se sumaron las del señor Mihanovich, empresario de vapores de la línea Bahía Blanca y Buenos Aires, que eran remolcadas por el vapor Limay, descargando al costado de la barraca de Manzini, en la calle Roca.

Pasan los días y crece la destrucción


Según los registros históricos, los padres Salesianos cuentan que “el día 25 amanecimos aislados y rodeados por todas partes de las aguas que cubren completamente la plaza Winter, frente a nuestros edificios, que ya llega a los tres metros, por lo que las autoridades, sirviéndose de Fuerzas Armadas, obligaron a las personas que aún quedaban a abandonar el pueblo”.
Para ese momento los refugiados ya superaban los 2.000 y pese al enorme esfuerzo realizado, los recursos parecían no alcanzar.
Fue durante la noche del 25 de julio en la sala del Honorable Concejo Deliberante cuando las autoridades se reúnieron con un importante número de vecinos constituyendose así la Comisión Popular de Auxilios, y esa misma noche comienza la destrucción de viviendas en Patagones.
La primera casa en caer en la calle Roca fue la vivienda en la que nació el comandante Luis Piedra Buena, pero esa fue solo la primera de una seguidilla de derrumbes en esa misma calle maragata producto de las construcciones, que si bien estaban realizadas con ladrillos cocidos, éstos estaban pegados con barro y no soportaban la presión del agua. A raíz de esto, en el futuro se decretó que todas las viviendas se debían construir con arena y cal.
Cuentan los Padres Salesianos que “en la noche del 27 de julio las aguas llegaron a su altura máxima tras un furioso temporal y que éste duro tres días hasta comenzar a descender. Lo que quedó de Viedma al retirarse el agua es indescriptible. Por todos lados viviendas destruidas, muebles y demás objetos flotaban por las aguas”.

La casa

A veces, Barreiro miraba de reojo la casa.
Le causaba una extraña sensación aquella casona antigua de estilo francés, con grandes ventanales siempre cerrados, paredes descascaradas y veredas rotas.
Estaba ahí desde mucho antes que Barreiro llegara al barrio, y decían que había sido un convento en el que se recluían las monjas descarriadas. También se decía que tenía túneles que se comunicaban con lugares estratégicos de la ciudad. En fin, esas cosas.
Le habían comentado a Barreiro que el caserón había sido ocupado por los milicos, que en esa época entraba y salía gente y que siempre se escuchaba música fuerte. Y que siempre, pero siempre había tenido los inmensos ventanales cerrados.
Por todo esto que había escuchado, Barreiro miraba de reojo. No era miedo, era otra cosa.
Aquella mañana caminó sin apuro hasta la parada. Iba silbando bajito un tango del que no recordaba el nombre. Hacia frío, y mientras caminaba parecía hundirse en la camperita raída. Se acomodó sobre el cordón como le gustaba, prendió un "jockey" y, como hacía cada mañana, miró de reojo los inmensos ventanales.
Al principio pensó que lo había imaginado, que en realidad era un deseo oculto, o algo así. Pero no. Allá arriba, cruzando la calle, la ventana que daba a la calle Britos estaba abierta y al filo de la ventana, bajo una luz tenue casi imperceptible se podía ver un rostro.
- No puede ser -pensó- hace años que la casa está abandonada.
Barreiro miró fijamente a la ventana tratando de acercar la mirada, de estar a centímetros de la ventana, de devorar cada detalle de aquello que no terminaba de aceptar y sin embargo estaba ahí, parado en el cordón de la vereda, mirando aquella ventana.
Lo que veía, lo que le parecía ver, le resultaba conocido, como una imagen que ya tenía incorporada. Ese rostro, esa expresión...
Bajó los ojos por un segundo, aturdido o confundido. Cuando miró otra vez, el ventanal estaba cerrado, los postigones de hierro tapaban todas las ventanas y no había más luz que la de una farola que iba confundiéndose con el amanecer.
Pestañeó un par de veces, tiro el cigarrillo apagado y pensó que tal vez era un sueño, un incomodo sueño donde se conjugaban diversas cosas de su cotidianeidad.
Aquella esquina, la espera del colectivo que ya pasaría, el cigarrillo y el inmenso caserón con sus ventanales cerrados desde que tenía memoria.
Estaba convencido que despertaría y que todo sería como siempre. Los ojos que se abren de a poco, las manchas en el cielorraso, las pantuflas, la cocina, el mate, afeitarse despacio, la radio. Pero no. Estaba en esa esquina, mirando esa ventana que ahora estaba
cerrada pero que hacía unos minutos estaba, no solo abierta, sino con luz, y además ese rostro tan familiar.
Las luces del colectivo lo sorprendieron, hizo un esfuerzo por mirar otra vez hacia el caserón pero no pudo y subió.
Todo ese día estuvo pensando en lo que había pasado aún sin poder convencerse de que realmente hubiese pasado. A la vuelta bajó unas cuadras antes, un poco para caminar, otro poco para no pasar por la calle Britos.
Esa noche Barreiro no pudo dormir. Se le venían imágenes constantemente: el caserón, el ventanal, la luz tenue y ese rostro.
Por la mañana se levantó mas temprano que de costumbre, hizo lo de cada mañana demorando cada cosa un poco más, hasta que se hizo la hora.
Caminó despacito hasta la parada mirando el cemento, se paró como cada mañana en el cordón de la vereda y al mirar de reojo, mientras encendía el cigarrillo, la vio.
Ahora nítidamente, se veía el borde de la casa recortada contra el cielo. Los postigones de acero abiertos de par en par, y detrás de los vidrios sucios bajo una luz tenue, el rostro nítido de una mujer.
Miró fijamente y bajó la mirada unos segundos. Cuando miró nuevamente el rostro estaba ahí, lo podía distinguir perfectamente. La nariz aguileña, el rostro redondo con largos cabellos blancos y la mirada profunda.
Bajó la mirada, la subió y miró en derredor para corroborar que todo estuviese en su lugar: la parada, la plaza al costado y mas allá, el baldío.
Esa mañana, Barreiro no tomó el colectivo
Con pasos tímidos cruzó la calle hasta pararse en el gran portón de madera labrada. Estaba a punto de golpear el pesado aldabón de bronce cuando la inmensa puerta se abrió. Barreiro dio un paso atrás y estuvo a punto de echar a correr cuando escuchó una voz suave: - Adelante por favor, la señora Montagnu desea verlo.
Dio un paso y luego otro hasta entrar a la casona. Detrás de el un hombre de unos 60 años, de buen porte y cabellos blancos sostenía un candelabro de tres patas.
- Por aquí, por favor.
Atravesaron un largo pasillo hasta desembarcar en una galería más amplia. El hombre abrió una pesada puerta y lo invitó a pasar.
Al entrar a la amplia habitación repleta de cuadros Barreiro se sobresaltó por unos segundos. En una esquina, de espaldas al amplio ventanal la mujer de largos cabellos blancos lo miraba, y con un gesto lo invitó a sentarse.
- Hacía tiempo que lo esperaba - dijo con una voz casi inaudible.
- ¿A mí? - contestó Barreiro, en un susurro.
- Sí, era necesario que viniera, yo estoy tan cansada...tomaremos algo y luego me iré.
Barreiro quedó en silencio. No sabía ni porque estaba ahí, a esa hora. Era todo tan extraño.
Y ese rostro, esa expresión. Tan reconocible, tan familiar. Como si fuese suya; algo propio, incorporado.
Encendió un "jockey", recorrió la habitación con la mirada y al acercarse a mirar a través del amplio ventanal desde donde se veía la calle Britos, supo que ya era tarde.
Al principio la desaparición de Barreiro fue motivo de innumerables conjeturas y chismes. Lo buscaron por todos lados, dieron aviso a la policía (como se hace en estos casos), publicaron fotos en los periódicos hasta que concluyeron en que se había tirado al río y con el correr de los meses todos se convencieron de esto.
Una mañana Ramírez, mientras paseaba el perro, se sorprendió mirando los amplios ventanales de la casona abandonada. En uno de ellos se podía ver los postigones abiertos de par en par, los vidrios sucios, una luz tenue y un rostro.
Se asombró de que hubiese alguien en la casona abandonada desde hacía años.
Cruzó la calle y antes de que pudiese llamar a la puerta ésta se abrió y escuchó una voz suave: - Adelante por favor, el señor Barreiro desea verlo.

Rolando Marcelo Arrizabalaga



Este texto obtuvo la primera mención de honor en la XIX Bienal Internacional de Escritores de Villalonga, en febrero de este año.

lunes, 26 de enero de 2009

Edición Número 13, Enero de 2009



La apasionante historia de doña Feliciana Torres y Santos Ávila

-------------

A mediados del siglo XIX ella lo abandonó por un tropero hasta recluirse en una colonia abandonada del Chubut. Poco después volvió a Patagones y se abrió un verdadero juicio popular donde su historia de amor y pasión fue discutida en el Concejo Deliberante. Se pensó en llevar su caso a juicio pero un inconveniente no menor hizo que todo volviese al principio.

*Por Rolando Arrizabalaga





El muelle a donde llegó Feliciana Torres, proveniente de las colonias abandonadas del Chubut.


“No me abandonará más, estoy seguro”, le dijo don Santos Avila al Juez de Paz maragato aquella tarde de 1855, y cerró una herida abierta en lo más profundo de su corazón hacía unos cuantos meses cuando su mujer, Feliciana Torres, lo abandonó cambiándolo por un tropero (1) a quien eligió como su hombre para irse a una de las colonias abandonadas del Chubut.

¿Y porque estaría tan seguro Avila de que su mujer, alguien que no era bien vista por la sociedad de entonces, se quedaría a su lado si en definitiva no era la primera vez que lo había abandonado?: don Santos lo sabía y estaba convencido como que después de la noche viene el día, pero guardó silencio y ante la mirada interrogante del Juez apenas murmuró: “La mujer del negro La Patria me ha dado un guindado con gancho que ata al que lo bebe”.

Fugitiva por la pasión

Doña Feliciana Torres era una mujer excepcional para la época y Carmen de Patagones, entendiendo por excepcional todo aquello que resalta por características propias.

Se la describe como una mujer resuelta y decidida, de ademanes marcados y una forma de mirar que hoy podría definirse como profunda pero que para una sociedad alienada en el olvido del desierto y con costumbres de la época bien podría tomarse como casi pecaminosa.

Feliciana estaba casada con don Santos Avila, vecino del Carmen, y no tenían hijos. Las escasas crónicas de la época la describen como “una hermosa mujer como de treinta años, bien plantada, opulenta de formas, morena de cutis, negros ojos rasgados y abundante cabellera de ébano”. (2)

Pero además de su aspecto físico, sin dudas destacable, la mujer no tenía muy buena fama y se la definía como una mujer “disoluta, pervertida, enemiga del hogar y amiga de juergas”. (3)

Hasta que un buen día decidió darle rienda suelta a la pasión y abandonó a su marido tras los pasos de Solano Alderete y Bonifacio Torres, ambos troperos de oficio que emprendían un viaje por tierra a las colonias abandonadas del Chubut. (4)

Hacía allí fue doña Feliciana importándole muy poco “el que dirán” de una sociedad con mucha facilidad para señalar, no muy diferente a la actual, y dispuesta a pasarla bien en compañía de sus amigos.

El regreso de doña Feliciana Torres ocurrió a los pocos meses pero desató un verdadero escándalo social en Patagones. Llegó una mañana de otoño a bordo de la goleta “Exploradora” que en viaje a Buenos Aires hacia escala en el puerto de Carmen de Patagones.

Y así, un 28 de abril de 1855, doña Feliciana volvió a pisar Carmen de Patagones sin saber que una sociedad entera la esperaba para juzgar su actitud.


El regreso… y una situación a resolver

Si en su regreso Feliciana esperaba tener la oportunidad de saldar una deuda con su marido Santos Ávila por haberlo dejado se equivocó: su primer destino apenas pisó el suelo maragato fue un calabozo en el Fuerte del Carmen por decisión del Concejo Deliberante. Un acta del archivo de ese cuerpo lo deja bien claro: “La presencia de tal mujer en el pueblo iba a escandalizar la sociedad de Patagones como era natural en un pueblo pequeño, que convenía proceder a su arresto y levantarle una información sumaria para que fuese trasladada a Buenos Aires, junto con sus cómplices, en el primer buque, a disposición del Juez del Crimen”.

Así, sin vueltas, escalas intermedias ni matices, un simple caso conyugal sería juzgado como un acto criminal, y sin más cuestiones de por medio el Juez de Faltas comen zó a reunir la información sumaria que, una vez concluida , sería enviada junto con doña Feliciana bien lejos de Patagones.

Pero en esa recopilación de información de ambas partes y de testigos, surgió una complicación con nombre y apellido: Solano Alderete.


¿Quién era Solano Alderete?

En su primera charla con los miembros de la Comisión municipal el Juez de Paz fue claro: era necesario aplicar un castigo ejemplar a esta gente, que era considerada inmoral y generaba el escándalo. Coincidió también en que era necesario arrestarlos y pasar los detenidos y la ca usa bien lejos: al Juez del Crimen de Dolores, aunque ningún capitán de ningún barco accedía a llevarselos sin la debida custodia. Pero además el Juez no obvió un dato: había que arrestar a Feliciana Torres, Bonifacio Torres… y a Solano Alderete.

Escuchar este nombre y mencionar la posibilidad de que fuese recluido inundó de palidez la cara de los integrantes de la Comisión municipal sencillamente porque Alderete era quién tenía el contrato para abastecer de carne a la población.

Sacar a Alderete de Carmen de Patagones significaba, literalmente, desabastecerlo de esa materia prima aunque la Comisión no dio marcha atrás y se decidió ofrecer en licitación pública el contrato de abasto de carne.

Pasaron los días y nadie se presentó al juzgado con interés para suscribir el contrato y fue necesaria una nueva reunión entre el Juez de Paz y los miembros de la Comisión. Allí don Ignacio León, miembro del Consejo Municipal, explicó que después de rogarle, un tal Eusebio García aceptaría abastecer al pueblo de carne pero “a diez pesos la arroba”, dos pesos más que el precio de Solano Alderete y con esto nació una nueva contradicción: ¿mantener la moral y las buenas costumbres por sobre todo y comer verduras y pescados, o cede

r terreno y buscar una salida alternativa, conviviendo con pecaminosos pero con el churrasco asegurado?.

Luego de un arduo debate, Ignacio León, nuevamente, dijo las palabras que muchos pensaban pero que seguramente pocos se atrevían a decir en voz alta: “¿Puede quedar este asunto en Patagones?, y así abrió el camino para salir de un atolladero en el que solos se habian metido.

El Juez de Paz hizo lo necesario disminuyendo la gravedad de la “falta” cometida por Feliciana, Bonifacio y Solano y la pena se consideró purgada con los días que los tres habían pasado en el húmedo calabozo del fuerte.

Así Solano Alderete no iría preso, a Patagones no le faltaría la carne y doña Feliciana Torres podría buscar el perdón de Santos Avila, su marido.

Antes de liberarla, el Juez de Paz llamó a don Santos para notificarle que su mujer sería puesta en libertad pero que sería ubicada en una casa de familia de respeto, para corregirla y que no escandalice más.

La respuesta de Avila fue un gesto de disgusto y ante la pregunta del Juez sobre si quería que cayese sobre la cabeza de la pecadora otro castigo el hombre respondió: “Yo creía que podía vivir conmigo”, y después de una pausa agregó: “No me abandonará más, estoy seguro. La mujer del negro La Patria, me ha dado un “guindado con gancho” que ata al que lo bebe”.




La torre del Fuerte del Carmen, en cuyos calabozos estuvo detenida doña Feliciana Torres.



Final con guindado


Según las crónicas, Solano Alderete pagó sus deudas con la sociedad y continuó abasteciendo de carne al pueblo. En junio del mismo año, Alderete fue el encargado de oficiar de “chasque” (5) y llevó información sobre la invasión de Yanquetruz a Mitre, por entonces Ministro de Guerra de la Nación con una recomendación del propio Julían Murga, comandante del Fuerte Militar de Patagones. Estas notas de información llevadas a Buenos Aires por Solano Alderete están hoy en el Archivo General de la Nación y al pié de las mismas, hay una nota manuscrita del propio Mitre quién destaca el aprecio del Gobierno nacional por su servicio prestado.

Doña Feliciana Torres vivió muchos años más y hasta el final de sus vidas con dos Santos Avila, sin abandonarlo jamás.

La leyenda del guindado con gancho sigue circulando aún hoy en Carmen de Patagones y refiere a un embrujo que las negras maragatas hacían en el licor. Una vez “engualichado” el guindado era ofrecido a quién se deseaba retener y según se cuenta ha dado resultado en la mayoría de los casos.

Este cronista ha probado el tradicional guindado maragato en más de una vez y, vale decirlo, sin miedo a que tuviese el famoso “gancho” porque Patagones, con sus pro y sus contras, es un lugar para volver y quedarse.

Como lo hizo doña Feliciana.


(1). Resero: oficio de los gauchos que consistía en trasladar arreos de animales de un lugar a otro, recorriendo grandes distancias.

(2) y (3). Eduardo Sanchez Ceschi, Crónica histórica de Carmen de Patagones, Editorial TOR, Buenos Aires, Argentina.

(4). A finales del siglo XVIII los reyes Borbones pensaron que para tener soberanía sobre el territorio patagónico, debían tener una ocupación efectiva del lugar y fundaron cuatro colonias en la zona del Chubut.

(5). Chasque: correo humano que recorría grandes distancias para llevar información.




La duda del VIH
Hágase el test y viva tranquilo
----------
El 1 de diciembre se conmemoró el día mundial de la lucha contra el Sida y uno de los objetivos centrales en la campaña contra el virus es generar conciencia sobre la necesidad de realizarse el test para determinar si tenemos VIH. En el resultado de ese análisis se pone en juego nuestra responsabilidad para desequilibrar la balanza a favor de la vida en la lucha contra el Sida.
*Por Alejandro Azaroff
Dibujo: Ramiro Vitanzi


Desde el Ministerio de Salud de la provincia de Río Negro, pretenden enfocar al virus del Sida como un problema social en el cual todos tienen que participar. Para eso, el Gobierno tiene que actuar cumpliendo sus compromisos con políticas de acceso universal desde la atención, promoción, prevención y tratamiento de las personas con VIH.

Antes se atendía a las personas que viven con VIH en los hospitales de mayor complejidad, en la actualidad, en muchos puntos de la provincia, los hospitales hacen el seguimiento de la enfermedad en los pacientes y determinan cual es el seguimiento en particular en cada individuo.

La provincia de Río negro tiene alrededor de 560 mil habitantes, de los cuales, finalizado el 2008, no llegaron a concretarse 21 mil análisis anuales en toda el territorio, lo que significa un 2% de la totalidad de la población que se realiza el test del VIH. Por esta razón, se encuentran trabajando en la promoción del testeo voluntario consentido, brindando un espacio de atención antes y después del resultado del análisis.

Lo cierto, es que la mortalidad por causas de Sida, ha disminuido a través de la aparición del coctel, después del año 95, pero el objetivo central al que todos apuntan es trabajar en el VIH, porque el Sida es una enfermedad crónica en la cual las personas que lo padecen pueden llegar a morir de viejos con un buen tratamiento, el cual comienza una vez realizado el test y en el caso que de positivo.

Para hablar de sida no debemos utilizar los términos “portador” y “contagio”, ya que la persona que vive con el virus no es un vehículo en el cual se traslada la enfermedad. Quien padece VIH no contagia a otra persona con el simple contacto, sino que se transmite a través de un medio, el semen y la sangre.

La ventaja de realizarse el análisis, es despejar dudas sobre si tenemos o no el virus, en el caso que no lo tengamos, nos da la posibilidad de informarnos, compartir dudas y cuidarnos mejor, tomando las medidas básicas, utilizar preservativo en toda relación ocasional o tener sexo con una pareja estable.

En el caso que el resultado de positivo, no significa que tenemos Sida, significa que el virus del VIH está en nuestro organismo y puede mantenerse inactivo o con baja probabilidad de complicaciones derivadas. Si comenzamos un tratamiento, el cual implica poner en funcionamiento el antirretroviral, para ver el sistema inmunológico de nuestro organismo y que no desarrolle el sida en el mismo, podemos vivir tranquilos, ya que el caso de la enfermedad crónica se puede determinar en un lapso de 20 años.

El varón embarazado


Es un procedimiento que hace tres años se viene desarrollando en la provincia de Río Negro, el cual implica que el padre biológico de un niño que esté por nacer se realice los mismos controles que hace la mujer embarazada, en su última etapa de gestación.

Los controles para evitar que niños recién nacidos vengan a este mundo con el virus en su sangre, se realizan a la mujer embarazada; se le hace un primer control en la primera semana de embarazo para otorgar la medicación correspondiente en el caso que se detecte el virus. Luego se hace un seguimiento en el momento del parto y después al bebe, una vez que este nació.

La madre de ese niño, tiene una pareja con la que concibió el embarazo, este hombre puede tener relaciones ocasionales extramaritales, al igual que la mujer que parió al bebe, en este caso, se puede dar una transmisión vertical, la cual se da a través de la infidelidad.

El objetivo es que los padres biológicos, se realicen los controles correspondientes a través de un control paralelo a la mujer embarazada en la última etapa de gestación, en la cual se puede determinar que ambos tengan o no el virus, a este control sobre el hombre, se lo denominó el varón embarazado.

Estadísticas en el país y en Río Negro


En las estadísticas nacionales sobre personas infectadas con el virus, que datan hasta el año 2007, se puede registrar que hay 67245 personas que tiene VIH. De ese número, Río Negro tiene el 1.5% o sea 1047 personas de las cuales se registran 651 varones y 396 mujeres.

El 34 % de los rionegrinos que tienen el virus, pertenecen al Alto Valle Este (General Roca, Allen, Villa Regina, Cervantes y localidades aledañas). La localidad de Bariloche tiene el 26% del porcentaje provincial, pero también incluye zonas como Ñorquinco, Comayo y El Bolsón.

Continua en la escala de la estadística, el Alto Valle Oeste, con el 24%, el cual representa las localidades de Cinco Saltos, Cipolleti y Catriel, entre otras.
El 15% abarca a la zona Atlántica la cual está representada por San Antonio, Sierra Grande, Conesa y Valcheta entre las más representativas. El 1%, restante corresponde al resto de la provincia.

Las estadísticas a nivel provincial demuestran que la provincia de Buenos Aires es la que más porcentaje tiene con respecto a personas con VIH, con un 58 % de infectados, de los cuales un 28 pertenece a la ciudad de Buenos Aires, le siguen Córdoba con el 15% y Santa Fe y entre Ríos. Río Negro se ubica debajo del 1.5% de personas infectadas.

El test

El análisis para determinar el VIH es voluntario y para realizarlo se necesita una autorización de la persona que se lo quiera hacer a través de un documento por escrito y con la firma del mismo. Los resultados son confidenciales y se informa únicamente a la persona testeada.

Se puede realizar en cualquier hospital público y es absolutamente gratuito. En el caso que una persona cuente con obra social, se le puede solicitar a un médico de confianza que emita una orden para poder hacerlo en algún centro privado y también es gratis. En ningún caso se puede cobrar por las prácticas de detección, atención o medicación relacionadas con el VIH.

Datos obtenidos del Ministerio de Salud de la provincia de Río Negro.
Humanidad y religión

El evangelismo
la devoción popular
-------
Desde siempre las religiones han sido el aspecto central en el proceso de identificación de grupos sociales e individuos. En los últimos años las religiones han aumentado de manera considerable, cada una con sus creencias. El evangelismo es uno de los fenómenos sociales que crece con mayor rapidez y aceptación en la actualidad.
*Por Marcos Saldaña






Existen tantas religiones y creencias como grupos sociales y culturales hay en el mundo. Rituales teológicos que varían según las culturas. Procesos que engloban rituales culturales y sociales de diferentes tipos, que conforma cada creencia en particular y distinta a las otras.

Una de las religiones más “globalizadas” en el mundo es el catolicismo occidental, que se ha expandido durante muchos años en distintos puntos y que ha tenido un rol preponderante en las decisiones sociales y políticas mundiales, hoy se ve casi igualado en cantidad de fieles por el evangelismo.

Este gran fenómeno ya no es el mismo que hace dos décadas atrás, cuando comenzaron a proliferar las iglesias evangélicas de variadas doctrinas y metodologías.

Éstas se expanden de manera contundente en distintos puntos del país, congregando a miles de creyentes que buscan respuestas a muchas cuestiones de sus vidas. Este proceso tiene que ver con “los problemas que trae consigo la actualidad y que necesitan ser explicados de alguna u otra manera”, también como “lugar de refugio a la realidad de la que somos parte” nos comentó un joven de 28 años que prefirió reservar su identidad, pero al que llamaremos simbólicamente, “Luís”. Él nos afirmó haber practicado el catolicismo años atrás, pero explicó que “si bien soy cristiano, la iglesia católica a la que iba era como que me daba una sensación de tristeza y dolor, y en la evangélica que estoy ahora es más alegre, desde las alabanzas hasta el ambiente familiar que se genera”.

La Fe configura uno de los arraigamientos más comunes de la humanidad, que necesita creer en algo o alguien, muchas veces ausente físicamente. Esa gran identidad evangélica va creciendo al compás de un abultado cambio social y cultural, donde la religión conforma un aspecto apropiado para construir identidades individuales y colectivas, mediante un tipo ideal determinado, con pautas y normas simbólicas establecidas que de manera directa o indirecta condicionan las conductas de las personas.

Este gran crecimiento evangélico no se limita a determinadas clases sociales, lugares y fronteras, sino que se expande llevando “la palabra” a todos los sectores, generalmente sectores populares.

Es la religión que se caracteriza como la Fe de los sectores populares, de las clases bajas, donde las personas son las protagonistas de los cultos, pregonando sus historias de vidas y compartiéndolas con el resto.

La conceptualización del término “Evangélico” hace referencia a la creencia de que Jesús es el Salvador. La raíz de su concepto proviene del griego "Euangelion" (Evangelio) o buenas nuevas, de eu- "buen" y angelion "mensaje". Es decir que ser evangélico, entonces, es actuar, basarse y pregonar las buenas nuevas del Nuevo Testamento.

De ello se trata, el evangelismo predica el nuevo evangelio, el que fue escrito después de Cristo, por sus apóstoles, por ello muchas de las iglesias de esta religión son apostólicas.

“Muchas iglesias evangélicas parecen ser una secta” comentó una mujer que practica el catolicismo y que reservaremos su identidad para evitar controversias. Estos comentarios son muchas veces repetidos casi despectivamente por practicantes de ambas religiones.

Mientras “Luís” afirmó haber dejado el catolicismo para ingresar al evangelismo porque le significo creer con más fuerza y tener más cercanía a Dios, la mujer católica insinuó que no se cambiaría de religión porque explicó encontrar en el catolicismo “la paz con Dios y sus pares”.

Por otra parte, “Luís” demostró su identificación con el evangelismo cuando nos comentó sobre los cultos que se realizan una o dos veces por semana, “allí es donde se siente con gran fuerza el evangelismo, el contacto con el `Espíritu Santo´ y la paz interior”.

Evangelismo comarcal

En la comarca Patagones y Viedma se registra un gran crecimiento de la religión evangélica, específicamente en los barrios periféricos de ambas ciudades. Esto confirma, en parte, que el evangelismo es la religión que está ganando popularidad en las clases medias y bajas.

En un relevamiento efectuado hace menos de año, se precisó que existe una iglesia evangélica por cada barrio, aunque están las excepciones donde no las hay. En Carmen de Patagones se registró un gran número de modestas iglesias evangélicas a las que acuden como mínimo cincuenta personas. Lo mismo ocurre en la ciudad de Viedma. En algunos barrios de Carmen de Patagones se sitúan hasta tres iglesias de religión evangélica ubicadas a muy cortas distancias unas de otras.

Un promedio de aproximadamente sesenta iglesias evangélicas se sitúan en la comarca Patagones y Viedma, entre pequeños y grandes templos, donde cada una tiene su número de fieles y seguidores.

Metodistas, pentecostales, protestantes, apostólicas, misioneras y restauradoras son algunas de las diferentes “líneas” del evangelismo, cada una con sus normas, reglas, metodologías y creencias. Muchas de estas iglesias integran grandes grupos evangélicos que se expanden por distintos lugares del país.

Medios y religión

En la actualidad la religión evangélica ha construido una identidad muy fuerte en relación con otros cultos, esto se debe en gran parte por su participación e interacción con los medios de comunicación masivos.

Programas televisivos, radiales, inclusive canales y radios propios aportaron a que distintas congregaciones evangélicas ocupen el lugar que hoy tienen dentro de una sociedad sumergida en una difícil realidad.

Si bien, el catolicismo ha utilizado estos medios para expandir su creencia, el evangelismo lo ha hecho de manera más considerable, mediante todos los formatos y géneros posibles, diarios, revistas, radios, tv, libros, etc.

En nuestro país, el evangelismo comenzó a distinguirse en la década del `80 con la aparición de referentes no católicos en los medios de comunicación, logrando así convocar a multitudes de diferentes lugares de la Argentina. La proliferación del evangelismo, como así también otros cultos no católicos alejados de su institucionalidad que hacen interpretaciones particulares de la Biblia, se viene gestando desde hace veinte años atrás, cada vez congregando a más personas libres y aptas de elegir en qué creer y de qué manera.